(Diario Financiero) Por primera vez, un latinoamericano estará al frente de la Organización Mundial del Comercio (OMC). El jueves 25 de abril, el mexicano Herminio Blanco y el brasileño Roberto Carvalho de Azevêdo pasaron a la fase final para la elección de director general al frente de la citada entidad. Quien resulte vencedor relevará a Pascal Lamy a partir de septiembre.
Pero el éxito no es sólo de México o Brasil, sino de toda América Latina. Por el camino se quedó también la costarricense Anabel González, lo que es una señal del creciente dominio de la región sobre el comercio mundial.
La Alianza del PacÃfico es otra de las muestras. Un pacto entre Chile, Colombia, México y Perú, algunos de los paÃses más dinámicos del área, para avanzar en la integración económica y desarrollar las relaciones comerciales en el área Asia-PacÃfico, otro de los focos de crecimiento más importantes. “Muchos paÃses intentan llegar a acuerdos regionales porque se ve cierta frustración cuando se tratan proyectos más ambiciosos dentro de la OMC, pero no es un mensaje disgregador. Al contrario, estos paÃses plantean un mensaje: ‘Estamos dispuestos a avanzar y, si no se nos quieren unir otros paÃses, iremos dando pasos en solitario’. Pero el reto es incorporar a todos los paÃsesâ€, explica Herminio Blanco en una entrevista con Expansión, en la que subraya que equipar las obligaciones de todos los paÃses, ha sido un fracaso.
“Hay que aplicar un calendario flexible con los paÃses más pequeños, ponerles menos deberes o darles más tiempoâ€, dice. El economista recuerda que ya hubo un preacuerdo en 2008 a propósito de la Ronda de Doha, consistente en eliminar aranceles y subsidios “pero la crisis económica e institucional se lo llevó por delanteâ€. Ahora, en cambio, ve el proceso de una forma más optimista: “Las nuevas economÃas ven la apertura comercial como una oportunidad y 2014 podrÃa ser el año en el que se empiece a instrumentar el acuerdo para facilitar el acceso de las economÃas en desarrollo a los mercados avanzados, y viceversa. Si la Ronda de Doha fracasa, la OMC no tiene sentidoâ€.
Es un momento complicado en el que los bancos centrales de todo el mundo desarrollado aplican polÃticas poco convencionales para impulsar la demanda y todas las medidas van encaminadas a fomentar las exportaciones, pero eso no tiene por qué implicar un proceso de deterioro de las relaciones comerciales, ya que, para Blanco, “es natural que cada paÃs intente aplicar todas las medidas a su alcance, pero no se han levantado barreras comerciales, por lo que no es preocupanteâ€.
El siguiente paso lógico que debe asumir la OMC pasa por desarrollar estándares internacionales, “que podrÃan disminuir considerablemente el costo de las transacciones para las empresas. Hay que eliminar las barreras regulatorias para agricultura e industria y limar las diferencias en torno a temas sanitarios, medioambientales y de propiedad intelectualâ€.
Gran parte del impulso liberalizador de América Latina viene porque la clase media ha comprobado de primera mano los beneficios del comercio internacional. Occidente, en cambio, se ha quedado atrás respecto a la opinión pública. “Los Estados deberÃan hacer un mayor esfuerzo de comunicaciónâ€, apunta.
Blanco fue uno de los mayores artÃfices de la liberalización comercial de México entre los años 80 y 90, cuando ocupó los cargos de viceministro de Comercio y jefe negociador del Tratado de Libre Comercio con América del Norte. Desde entonces, ha fundado y dirigido dos empresas dedicadas a asesorar a gobiernos y particulares sobre temas comerciales en América Latina. Se define como “un firme partidario de la liberalización comercial, que ha traÃdo grandes beneficios a México. Cada dÃa, el paÃs exporta más de US$ 1.000 millones. Esto ha impulsado el establecimiento de grandes empresas de excelencia de todo tipo, lo que nos ha aportado mucho crecimiento y estabilidad polÃtica y económicaâ€.
Fuente / Diario Financiero