“Estamos convencidos de que la externalización en la minerÃa, bien aplicada, constituye un aporte al paÃs, ya que permite el desarrollo de actividades económicas indirectas, generando encadenamientos productivos, tecnológicos y de servicio, que trascienden el ámbito de la minerÃa”. Con esas palabras el presidente de la Asociación de Proveedores Industriales de la MinerÃa (Aprimin), Andrés Aguirre, destacó el rol de las empresas proveedoras, al participar en un “tejido” que no sólo da más valor a la industria, sino que permite acercar la actividad extractiva a la gente.
En la cena anual de la asociación, en que celebró su 12° aniversario, el representante gremial manifestó que “la internalización de servicios, que algunos sugieren, debe ser evaluada caso a caso, midiendo todos sus impactos”. Ello, en referencia a algunas medidas de ajuste por parte de compañÃas mineras que han implicado la modificación o incluso término de contratos con proveedores externos, buscando reducir sus costos.
Al respecto, Andrés Aguirre -quien deja la presidencia de Aprimin en diciembre- recordó que en los años ’90 la externalización de servicios logró posicionarse como la estrategia favorita de la mayor parte de los nuevos proyectos, dado que “permitÃa bajar costos de operación, mejorar productividad y eficiencia, asà como reducir las incertezas y riesgos para las mineras, al contratar servicios integrales especializados con garantÃa de resultados”.
[Andrés Aguirre. “Se ha puesto de moda cuestionar los servicios externos”]
Según el ejecutivo, son varias las ventajas de la externalización, entre ellas: absorbe peaks temporales de alta demanda de personal capacitado, para detenciones de planta, servicios de mantención, entre otros, “que no ameritan ser manejados por dotaciones permanentes”; ofrece mejores oportunidades para resolver efectivamente los desafÃos de mantención al tener mayor experiencia, conocimientos y equipamiento especÃfico; genera competencia, innovación y mejora continua; brinda valor agregado al ecosistema, reforzando las cadenas de valor y una vinculación más sólida con las comunidades y el paÃs. “Esto da pie para la formación de clusters especializados, integrando mineras, proveedores, universidades, centros tecnológicos, entre otros, y desarrollando conocimientos y capacidades en el paÃs”, expresó.
“Cuidemos lo ya construido….hemos avanzado mucho estos últimos 25 años”, recalcó el presidente de Aprimin.
Royalty e innovación
En su discurso, Aguirre se refirió también al uso del impuesto especÃfico a la minerÃa, manifestando que “echamos de menos el destino original de los fondos de royalty minero, que desde hace varios años ha recaudado importantes recursos adicionales, pero que no se destinan necesariamente a innovación y desarrollo”.
El representante de los proveedores instó a avanzar en lograr mayores innovaciones tecnológicas, “pero también en facilitar su introducción e implementación en las mineras. Hoy conocemos de muchas soluciones prometedoras que están a la espera de ser validadas por la industria, proceso que requiere urgente atención”.






