A propósito de la aprobación de la Comisión de Medioambiente de la Convención Constitucional de nacionalizar las empresas mineras, el director ejecutivo de Aprimin, Asociación de Proveedores Industriales de la MinerÃa, Sergio Hernández, analiza la decisión y manifiesta que “pensar en una nacionalización en estos tiempos es un suicidio para el desarrollo humano del paÃs, perjudicando la confianza en Chile para atraer inversiones en minerÃa, hidrógeno verde, obras públicas, energÃas renovables y otros sectores”.Â
Añade que “seguimos necesitando nuevas tecnologÃas y capitales extranjeros por miles de millones de dólares que Chile no tiene ni en lo público ni en lo privado (…) el Mundo hoy es Global, no por decisiones polÃticas, sino por la fuerza de las comunicaciones y el desarrollo tecnológico, lo que hace esta realidad irreversible; los paÃses que se refugian en proteccionismos o nacionalizaciones propias de otros tiempos, están seriamente afectados en su desarrollo y condenados al aumento de la pobreza al no acceder a las confianzas que exigen los mercados internacionales”.
Asimismo, el director ejecutivo de la gremial destaca que “Chile ha sido exitoso en 30 años de apertura al mundo y la minerÃa ha llevado el liderato de las causas de esta positiva consecuencia. El cobre en Chile es explotado hoy de manera mixta en la propiedad de las compañÃas mineras, lo que constituye un modelo económico de desarrollo minero virtuoso”.
“En efecto, que exista Codelco estatal, asegura que sus excedentes aporten al sentimiento de los chilenos de que las minas que nos pertenecen nos reportan beneficios directos, fortalece geopolÃticamente el norte del paÃs, permite que Chile actúe soberanamente en los mercados mundiales de los minerales y los conozca directamente”, agrega Hernández.
Del mismo modo, el ejecutivo resalta que “que exista la gran minerÃa privada nacional y extranjera nos aporta tecnologÃas nuevas, grandes inversiones, prestigio en los mercados comerciales y financieros como paÃs serio que respeta sus compromisos, lo que ha traÃdo otras inversiones en distintos sectores de la economÃa. La minerÃa chilena ha sido la actividad traccionante de las inversiones privadas en Chile en obras públicas, energÃa, comercio, la banca, los servicios, entre otros sectores, lo que ha permitido reducir la pobreza en términos históricos”.
Pararelamente, Sergio Hernández plantea que “es entonces responsabilidad de todos entender que el desarrollo del paÃs, para más inclusión, diversidad y equidad social, como justos desafÃos, requiere mantener la certeza jurÃdica para la competitividad del paÃs para atraer inversiones, único medio de obtener los mayores recursos que el Estado necesita para la Agenda Social”
En su reflexión suma que, “el tercer eje de este exitoso modelo minero chileno es la pequeña minerÃa, que aporta legitimidad a la gran y mediana minerÃa, aportando más empleos por unidad de inversión, mayor empleo regional y local, fortaleza geopolÃtica en zonas del interior, desconcentración urbana y movilidad social y económica”.
Por último, el representante de la gremial, deja entre ver que “asà como estos tiempos nos exigen nuevos desafÃos, como la producción limpia, el avance hacia una minerÃa verde de responsabilidad principal de los proveedores mineros, mayor cercanÃa a las comunidades, reciclaje, ahorro de energÃa y agua, inversiones en extracción y desalación de agua de mar, también los mercados nos ofrecen enormes oportunidades para producir los minerales que Chile tiene, indispensables para contribuir con la detención del calentamiento global. En efecto, la minerÃa está en camino a ser una minerÃa verde, pero no solo por producir sin daño ambiental sus minerales, sino porque esos minerales son la solución para un planeta más limpio (…) Esto es lo que no podemos arriesgar con nacionalizaciones propias de otros tiempos”.