La Asociación de Industrias Metalúrgicas y Metalmecánicas (Asimet) manifestó su preocupación por la solicitud de reorganización judicial presentada por Edyce Metalúrgica, empresa lÃder en fabricación de estructuras de acero, ubicada en la Región de BiobÃo y con más de siete décadas de trayectoria.
En las últimas horas se dio a conocer que la compañÃa penquista, dedicada al diseño, fabricación y montaje de estructuras metálicas y de acero de gran envergadura, solicitó la apertura de un proceso de reorganización judicial, como un mecanismo para evitar la quiebra, e informó que sus pasivos ascienden a más de $33 mil millones.
El gremio advirtió que este hecho refleja la compleja realidad que enfrentan numerosas compañÃas manufactureras en Chile, afectadas por la falta de condiciones equitativas de competencia, altos costos de operación y una estructura productiva que ha ido perdiendo dinamismo en los últimos años.
El presidente de Asimet, Fernando GarcÃa, declaró que «el caso de Edyce es un llamado de atención que trasciende a una sola empresa», agregando que «nos recuerda que el paÃs necesita con urgencia una polÃtica industrial moderna, capaz de generar un entorno estable para invertir, producir e innovar. Sin industria, Chile pierde autonomÃa tecnológica, empleos de calidad y capacidad de crecimiento sostenido«.
El dirigente gremial afirmó que la ausencia de instrumentos de defensa comercial eficaces ha dejado a las empresas nacionales en desventaja frente a importaciones con precios distorsionados o menores exigencias laborales y ambientales. «Si no fortalecemos nuestra base productiva, continuaremos dependiendo de bienes externos y debilitando el tejido industrial que por décadas ha sostenido el desarrollo del paÃs», enfatizó.
Asimet reiteró su llamado a las autoridades y al próximo Gobierno a priorizar una estrategia de desarrollo productivo de Estado, que promueva la inversión, la innovación tecnológica, la formación de capital humano y promueva la competitividad manufacturera.
“Fortalecer la industria y corregir las distorsiones con que llegan los productos importados es fortalecer a Chile: significa más empleo formal, más valor agregado y más bienestar para las personasâ€, concluyó GarcÃa.