(La Tercera) Michelle Bachelet, la Presidenta de Chile que volvió al poder, ha tratado de calmar los temores de los inversionistas en cuanto a que su ambicioso programa de reformas socave la fórmula detrás de más de dos décadas de robusto crecimiento.
“No era una populista en el pasado y no lo soy ahoraâ€, dijo Bachelet, explicando que si bien planea cumplir sus promesas de campaña de reformar los sistemas de educación y tributario, lo hará de manera “razonable†y “gradualâ€.
“Nuestro modelo económico ha sido alabadoâ€, dijo la ex pediatra, aludiendo al “milagro chilenoâ€, pero advirtió que pese a ello el paÃs tiene grandes retos en desigualdad. Y agregó: “Chile ha cambiado, no es el mismo que goberné antes. Las personas están más conscientes de sus derechos y son mucho más exigentesâ€.
Los observadores dicen que Bachelet ahora debe caminar sobre la delgada lÃnea entre corregir las debilidades de un modelo económico que comenzó bajo la dictadura de Augusto Pinochet, sin caer en el juego de las demandas de un movimiento estudiantil radical que no representa a la mayorÃa.
“Estamos estudiando cómo podemos seguir haciendo las cosas buenas que hacÃamos antes, mientras introducimos una serie de nuevos elementos que permitan a la economÃa seguir creciendo, pero que al mismo tiempo la sociedad se desarrolle de una manera más armoniosaâ€, dijo.
Resaltando la importancia de mantener un clima de negocios fuerte y reglas de juego claras para los inversionistas, Bachelet criticó el fracaso de gobiernos anteriores en reducir la dependencia del paÃs en el cobre, que representa el 60% de los ingresos de exportación. Una exposición tan alta a un solo metal hace a Chile muy vulnerable a una reversión del auge de los commodities.
“Es por eso que es tan importante diversificar la economÃaâ€, dijo, rechazando las afirmaciones de que la economÃa de Chile se está enfriando debido a una caÃda de la inversión provocada por la incertidumbre sobre los planes de su gobierno. Afirmó que la desaceleración comenzó a principios de 2013, antes de que fuera candidata presidencial.
A otros les inquieta que Bachelet simplemente no logre cumplir sus promesas, agravando las frustraciones y allanando el camino para que un verdadero lÃder populista tome el poder.
“La mejor manera de evitar que surja el populismo es avanzar en la derrota de la desigualdad, decir la verdad, y cumplir las promesasâ€, sentenció.