(La Tercera) En lÃnea con la expectativa mayoritaria del mercado, que en buena medida modificó sus proyecciones tras el elevado IPC de 0,6% en abril, el Banco Central decidió ayer mantener por segundo mes consecutivo la Tasa de PolÃtica Monetaria en 4%.
En su comunicado, el ente rector señaló que la desaceleración de la economÃa y de la demanda a nivel local estuvo dentro de lo proyectado en su último Informe de PolÃtica Monetaria.
Subrayó, eso sÃ, la persistentemente baja tasa de desempleo, a pesar de las señales de menor dinamismo del mercado laboral.
En ese contexto, el BC afirmó que “las medidas de inflación subyacente y la variación de los salarios nominales también mostraron un repunte en el último mesâ€, si bien “las expectativas de inflación de mediano plazo se mantienen en torno al 3% anualâ€.
El Consejo del BC afirmó que “en el escenario más probable, se estima que el aumento de la inflación -vinculado, entre otros factores, a la depreciación del peso- será transitorio, lo que se seguirá monitoreando con especial atenciónâ€.
El órgano rector anticipó, por tanto, que “evaluará la posibilidad de introducir recortes adicionales de la TPM, de acuerdo a la evolución de las condiciones macroeconómicas internas y externasâ€.
Prudencia
Para la mayorÃa de los expertos, la decisión del BC fue acertada, ya que el cambio de tendencia de la inflación ameritaba prudencia en el manejo monetario.
Alejandro Fernández, economista de Gémines, afirmó que “en este minuto, el problema de inflación es más importante que la desaceleración. Bajar la tasa tendrÃa un efecto fuerte en el tipo de cambio y en la inflación de los próximos mesesâ€.
Coincide Alejandro Alarcón, de la U. de Chile, destacando que las expectativas de inflación se han incrementado en las últimas semanas, “proveniente de los bienes transables y no transables (…) hay que esperar un perÃodo razonable para una decisión de polÃtica expansivaâ€, acotó.
Visión distinta tiene Patricio Rojas, de Rojas y Asociados, quien cree que el BC debió recortar en 25 puntos base la TPM, considerando la mayor desaceleración de la economÃa. “La economÃa está mucho más débil de lo que ellos están estimando. Hoy estarÃa con suerte llegando al lÃmite inferior de su rango de crecimiento de entre 3% y 4%. El escenario base del BC quedó obsoleto hace un tiempoâ€, dijo.
Para Aldo Lema, economista asociado del Grupo Security, la decisión de mantener la TPM es correcta, ya que las presiones inflacionarias subyacentes “muestran un cambio de tendencia que amerita prudencia y, pese a la desaceleración, obliga al BC a estar alerta.
Probablemente la aceleración de la inflación se revierta en un contexto de debilidad prolongada de la actividad y mayor desempleo. Hacia el segundo semestre del año, el BC podrÃa revaluar algún recorte en la tasa de interésâ€. Respecto del rumbo de la polÃtica monetaria en los próximos meses, Lema sostiene que el ente emisor “deberÃa seguir en una situación de esperar y mirar. En el corto plazo, lo aconsejable es evaluar con más calma el Ipom de junio, sobre todo si la desaceleración tiene que ver con la deficiencia de demanda o, como puede estar indicando la inflación, con restricción de oferta. Ahà el BC tiene poco que hacerâ€.