(El Mercurio) Dentro de exactamente un mes -la última semana de marzo-, el Banco Central dará a conocer un nuevo escenario económico en su Informe de PolÃtica Monetaria (IPoM), y esta vez hay consenso transversal entre economistas en que los ajustes serán mucho mayores respecto del cuadro descrito por el organismo emisor en diciembre pasado.
La minuta publicada ayer por el Banco Central sobre el análisis del consejo en la última reunión de polÃtica monetaria confirmó esa visión. La economÃa internacional fue uno de los principales focos de debate. Algunos consejeros señalaron que el deterioro de la situación externa se traducÃa en perspectivas de crecimiento para el 2016 que se ubicaban en el tramo inferior del rango previsto en el IPoM de diciembre, que el Central estimó entre 2% y 3%.
Es más, según la minuta, “un consejero resaltó la importante corrección de las perspectivas de crecimiento de mercado para el 2016 y el 2017, tema que serÃa central para efectos del IPoM de marzo, pues allà se entregarÃan proyecciones para 2017 por primera vez”.
¿Qué novedades traerÃa entonces el IPoM? Según los economistas privados, además del recorte en la estimación de crecimiento -hoy el promedio de mercado apunta a una variación del PIB de 1,9% para 2016-, al menos dos variables relevantes están en juego: la persistencia en la debilidad económica hasta 2017 y si el Banco Central moderarÃa el rumbo de la polÃtica monetaria, postergando las alzas en la tasa de interés (TPM), que hoy se ubica en 3,5%.
Para los economistas, la minuta publicada ayer ya revela un tono algo menos contractivo. De hecho, entre los argumentos de un consejero para mantener la tasa en febrero destacó el movimiento de la economÃa hacia el escenario de riesgo negativo para el crecimiento proyectado en diciembre y los nuevos elementos de incertidumbre en la economÃa mundial, “que justificaban una mayor prudencia en el ajuste monetario”.
Otro consejero indicó que si bien el escenario del IPoM de diciembre tenÃa implÃcito un gradual aumento de tasas, también habÃa escenarios de riesgo que podÃan llevar a la mantención de la TPM por un tiempo prolongado.
Menores presiones para subir la TPM
De las señales entregadas por el Banco Central en su IPoM de diciembre, los analistas desprendieron que vendrÃan dos o incluso tres alzas adicionales de 25 puntos base.
Con esto, la TPM cerraba 2016 en 4% o levemente sobre ese nivel. Las principales razones tras esos aumentos eran que el ente emisor seguirÃa la senda de la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed), que el 16 de diciembre elevó su tasa, pero además la evolución de las presiones inflacionarias en Chile.
Sin embargo, dado el nuevo contexto, esto cambiarÃa en el próximo IPoM y solo restarÃa espacio para un alza en la TPM este año, hasta 3,75%, coinciden algunos expertos. “Creo que en el IPoM de marzo el Banco Central moderará el retiro del estÃmulo monetario previsto en diciembre, por tres razones, principalmente. Uno, que la economÃa global ha perdido dinamismo, particularmente en el mundo emergente y los riesgos a la baja se han intensificado. Dos, las condiciones financieras que enfrentan nuestro paÃs y el mundo emergente se han vuelto más restrictivas. Y tres, los bancos centrales de algunos paÃses relevantes han informado que van a introducir estÃmulos adicionales, y otros, como la Fed, están considerando postergar las alzas que estaban previstas, lo cual le resta presión al Banco Central para normalizar su polÃtica monetaria”, sostiene el ex consejero del Banco Central Jorge Desormeaux.
Tanto Desormeaux como Patricio Rojas, economista socio de Rojas & Asociados, y Hermann González, economista principal de BBVA Research Chile, coinciden en que solo quedarÃa un alza en la TPM este año y agregan que esta decisión se materializarÃa el primer semestre de este año, considerando que los riesgos para la inflación están concentrados en el corto plazo.
Los operadores financieros consultados por el Banco Central en su última encuesta quincenal proyectan que la TPM se mantendrá en 3,5% hasta junio y anticipan que se ubicará en 3,75% entre julio y septiembre.
En BBVA, incluso, asignan un grado de probabilidad, aunque bajo aún, a que en el próximo IPoM el Banco Central no descarte escenarios en que deba ampliar el estÃmulo monetario.
¿Y qué ocurrirá con las presiones inflacionarias? La autoridad monetaria ha estado preocupada por la inflación, porque tiene un objetivo claro que no ha podido cumplirse en los últimos dos años: que la inflación se ubique en el rango de tolerancia del Banco Central (2% a 4%). Sin embargo, varios economistas prevén que las presiones inflacionarias comenzarán a declinar, debido a que el dólar no seguirÃa escalando y a las bajas en el precio del petróleo.
“El tipo de cambio ya ha dejado de inyectar inflación en los últimos meses y no prevemos que este año sea un factor que incida de forma relevante como lo fue en los últimos dos años. Además, el bajo crecimiento económico continuará ampliando las holguras de capacidad, lo que hará difÃcil traspasar eventuales aumentos de costos de producción a precios al consumidor”, anticipa González.
Actualmente, la inflación acumula en doce meses una expansión de 4,8%. A fines de 2016, BBVA prevé que baje a 3,7%, mientras que al cierre de 2017 se ubicarÃa en 2,9%.
Queda espacio
Para el economista y socio de Forecast Consultores, Ãngel Cabrera, en la minuta del Central se mantiene el sesgo alcista para la tasa, pero se reconoce que el deterioro de las condiciones económicas internacionales y el debilitamiento local han sido más severos de lo que tenÃan contemplado. Sin embargo, a su juicio, aun hay espacio para dos movimientos. “En vez de llegar a 4,25% o 4,50%, la TPM (puede que) llegue solo a 4%. Y ahà sà hay un cambio”, dice.
Más enfático es Alejandro Fernández, de Gemines Consultores, quien señala que la evolución de la economÃa internacional no permite anticipar un cambio en la polÃtica monetaria. Sostiene que “no solo hay espacio, sino también la necesidad de subir la tasa, que aun sigue generando una instancia expansiva y, por lo tanto, que la inflación pueda seguir descontrolada”.
Repunte en la economÃa no se producirÃa en 2017
En el IPoM de marzo, el Banco Central dará a conocer su primera estimación del PIB para 2017 y las proyecciones descartan por ahora superar el 3%. De hecho, la última Encuesta de Expectativas Económicas apuntó a 2,5% y el Consensus Forecasts a 2,7%. Jorge Desormeaux cree que la proyección del Central para 2017 será un rango de entre un 2% y 3%.
¿Las razones? No hay señales aún que permitan anticipar un repunte de la inversión en 2017, pues los Ãndices de confianza siguen en niveles negativos. Además, el mercado laboral comenzarÃa a mostrar un aumento en su tasa de desempleo, lo que en todo caso hasta ahora no ha ocurrido, pese a que varios cálculos anticiparon que en 2015 la desocupación llegarÃa a 7%.
Las estimaciones de BBVA prevén que la tasa promedio de desempleo este año se ubique en 6,8% y en 2017 en 7,2%. Respecto de la persistencia en la alicaÃda inversión -otro de los supuestos para anticipar un débil 2017-, Patricio Rojas agrega que dadas las señales entregadas por Hacienda es posible concluir que no habrá espacios para un impulso fiscal ese año. Pero además lamenta la inexistencia de una “agenda clara” en materia de concesiones que permita reactivar esa área. Para este año, las estimaciones de crecimiento de la inversión -que en el IPoM de diciembre el Central ubicó en 1,7%- apuntan en promedio a 1,2% y para 2017 a 2%.