(Diario Financiero).- El alza de 120% que acumula el cobre en lo que va del año ha sorprendido a todos los expertos y los ha obligado a modificar sus proyecciones de precio.
El primero en hacerlo fue Barclays Capital que en julio elevó de US$ 1,96 a US$ 2,17 la libra su estimación para el valor promedio del metal rojo en 2009.
El cambio se fundamentó en las señales de una mayor demanda por parte de los paÃses miembros de la OCDE y en un escenario de menor aversión al riesgo.
Luego, a principios de agosto, Standard Chartered subió de US$ 2 a US$ 2,4 la libra su pronóstico para el tercer trimestre (valor promedio) y desde US$ 1,92 a US$ 2,33 la estimación para los últimos tres meses del año. Pero pese al alza, las proyecciones están por debajo del precio promedio de
US$ 2,48 la libra que registra el metal rojo en el tercer trimestre. Aunque se encuentran en lÃnea con la media anual que se ubica en
US$ 1,97.
En Standard Chartered explican que “China está sobre stockeada por lo que las importaciones deberÃan tener un revés, especialmente en estos meses de verano (boreal)â€, por lo que “el mercado es vulnerable a una correcciónâ€.
Una visión similar tienen en Deutsche Bank, donde tienen en revisión sus estimaciones. “Las fuerzas que han impulsado los precios, como el mayor crecimiento de la demanda china, mercados bursátiles al alza, un dólar más débil y entrada de flujos especulativos, podrÃan estar perdiendo su momento o moviéndose a la inversa a medida que entremos en el cuarto trimestre del añoâ€, dice el banco alemán en su último reporte.
Las mejores proyecciones también abarcan el próximo año. La semana pasada Credit Suisse elevó en 29% su pronóstico de valor promedio para 2010 a US$ 2,9 la libra.
Goldman Sachs, en tanto, subió en 42% su proyección al situarlo en US$ 2,83 la libra.
“TodavÃa esperamos una pequeña corrección entre el nivel de ahora y el de final de añoâ€, explican en Goldman Sachs.
Agregan que “los precios del cobre se recuperarán rápidamente el próximo añoâ€, y anticipan que el mercado estará equilibrado durante 2010 para mostrar un déficit en 2011.
Fuente / Diario Financiero