(El Mercurio) La semana pasada, en medio del escándalo por el regreso de los hermanos Eugenio y Julio Ponce Lerou a Soquimich, Eduardo Bitran acudió a declarar a la FiscalÃa Nacional Económica en relación a la denuncia que realizó en el último dÃa de su gestión, en la que solicitaba al organismo pesquisar sobre las consecuencias que tendrÃa la entrada de una empresa como Tianqi a la propiedad de SQM.
A fines de la semana pasada, el ex vicepresidente de Corfo dio a conocer sus aprensiones a la autoridad, apuntando a que de concretarse la operación por el 24% de las acciones de la minera no metálica, más del 70% de la producción de litio a nivel mundial se concentrarÃa en manos de tres empresas: SQM, Tianqi y Albemarle.
En la acusación de Bitran se reconoce la complejidad que debe enfrentar la FNE para intervenir. Aunque la empresa china hubiese adquirido el 32% de SQM que vendÃa Nutrien (un 7% se subastó en el mercado), no lograrÃa la posibilidad de influir decisivamente en la minera, requisito que exige el decreto de Ley 211 para iniciar una investigación en el marco de este tipo de operaciones.
Lo que sà alega la denuncia realizada por la Corfo es la existencia del interlocking (participaciones cruzadas), dado que la china es socia de Albemarle (competidor de SQM en el Salar de Atacama) en el proyecto Talison en Australia. Según el escrito, esta figura serÃa un directo atentado en contra de la libre competencia, por lo que le abrirÃa la puerta a FNE para impulsar una investigación sobre la operación.
Los argumentos también apuntan a que existirÃan efectos globales a nivel de consumidores de productos que utilizan litio, tales como celulares, medicamentos y autos eléctricos. De esta manera, se habla de una directa afectación a la electromovilidad. Incluso, en la denuncia se acusa la posibilidad de redirigir artificialmente la oferta al mercado chino, lo que según el escrito, «serÃa una distorsión a la competencia, que además tendrÃa efectos indirectos sobre la demanda por recursos como el cobre verde y la energÃa solar, además de que encarecerÃa el precio de los vehÃculos eléctricos».
Bitran también ha solicitado a la FNE la coordinación con entidades extranjeras en materia de libre competencia de paÃses como Australia e India. Pero también con paÃses como Estados Unidos, Alemania, Francia -lÃderes en la producción del mercado de los autos eléctricos-, que podrÃan verse directamente afectados por la operación.
A la fecha, la denuncia se mantiene en su etapa de estudio de admisibilidad, proceso que en un principio podrÃa extenderse hasta el mes de julio. En ese lapso, se espera que la FNE siga citando a más involucrados, con el objetivo de decidir si existen fundamentos necesarios para abrir un caso.