(Pulso) Por Arturo Prado.
Estamos en un entorno de alta volatilidad en los precios del mineral de hierro, que lo han llevado a alcanzar niveles de US$57/ton, presionados por las expansiones de bajo costo en Brasil y Australia, que en los próximos 3 años aumentarán su oferta en alrededor de 300mn toneladas. Por otra parte, vemos que los productores marginales, principalmente chinos, no han ajustado su oferta en la forma en que se esperaba, por lo que a pesar de producir con pérdidas, siguen operando. Esto se explica porque muchas mineras en China están integradas verticalmente y reciben subsidios de los gobiernos locales.
Ante este escenario, compañÃas del tercer quartil de costos hacia arriba, como es el caso de CAP, están siendo llevadas al extremo en la búsqueda permanente por eficientar sus costos y de tal manera, poder hacer frente a esta nueva realidad en el mercado del hierro que ha venido para quedarse, por lo menos en el mediano plazo.
CAP ha logrado reducir sus costos de manera consistente, impulsado por un peso depreciado, menores costos de energÃa y transporte (bajos precios del petróleo), llegando a un cash cost (ex -depreciación) cercano a US$42/ton en el cuarto trimestre, lo que exhibe una mejora de 30% durante el año. Sin embargo, el mercado especula que no será suficiente para hacer frente a la caÃda pronunciada en los precios del mineral.
El foco del mercado ahora está en la deuda de la compañÃa, la cual mantiene un covenant de deuda financiera neta /EBITDA de 4,0x. Creemos que si los precios siguen en estos niveles, la compañÃa presentará elevados riesgos de incumplir este covenant en el mediano plazo.
Otro tema relevante, es un posible cierre de las minas más ineficientes, como es el caso de El Romeral. La compañÃa debe estar analizando detalladamente los costos de cierre y de reabrir la planta versus mantener operándola; mientras más tiempo piensen que durará este ciclo del mineral, mayores serán los incentivos a cerrar el yacimiento. Obviamente esto llevarÃa a una caÃda importante en el cash cost de la compañÃa.
CAP está realizando importantes esfuerzos para reducir costos y hacer que generen mayor flujo sus activos non-core, como son puertos, planta desalinizadora, medios de transporte y otros. A su vez, la compañÃa está reduciendo el capex (US$150mn) invirtiendo solo en capex de mantención, buscando priorizar la generación de caja operacional. Creemos que todas estas medidas van en lÃnea correcta, pero hay que ver si alcanzan para paliar la abrupta caÃda en precios.
*El autor es analista senior de Credicorp Capital.