(Pulso) Pese al significativo aumento de su producción y ventas durante el año 2014, situación que le permitió obtener utilidades por US$55 millones aún con el desplome del precio del hierro, CAP enfrenta un 2015 sumamente desafiante.
¿La razón?
Los pronósticos desalentadores para la cotización internacional de su principal producto, el hierro, pues se espera que el deterioro del mercado observado en 2014 se profundice en el actual ejercicio.
Por ello, el área minera de CAP, denominada CAP MinerÃa -en la que el grupo japonés Mitsubishi posee el 25%- apunta a desarrollar un agresivo plan de control de costos, productividad y alza de márgenes. Asà al menos lo señaló el gerente general de CAP, Fernando Reitich, en su calidad de presidente del directorio de CAP MinerÃa, en carta a los accionistas.
“La compañÃa cierra el ejercicio 2014 exhibiendo un significativo aumento en producción y ventas, lo cual le permitió obtener una utilidad neta de US$113 millones, aún en un entorno de negocios fuertemente afectado por precios del mineral de hierro en constante descenso. Más aún la rápida y dinámica adaptación a los cambios de entorno a lo largo del año le permitieron a la compañÃa obtener utilidades en cada uno de los trimestres del año 2014â€, explicó el ejecutivo.
Reitich añadió que la entrada en producción de diversos proyectos mineros, nuevos o greenfield y de expansión, ubicados principalmente en Australia y Brasil, trajo como consecuencia directa “una sobreoferta de mineral de hierro a nivel global la que, sumada a los signos de desaceleración económica en China y a los problemas de financiamiento que afectaron a la industria siderúrgica de ese paÃs, constituyó la principal razón que explica la acentuada y permanente caÃda del precio del mineral de hierro a lo largo de todo el 2014â€.
A modo de ejemplo, señala que el precio promedio del mix de productos que CAP MinerÃa exporta cerró en US$85 por tonelada métrica (TM), muy lejos de los US$115,2 de 2013.
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¿La respuesta?
Reitich plantea que la realidad actual ofrece un nuevo paradigma en el que la optimización no es equivalente a la maximización de la producción, sino que ésta debe, necesariamente, enfocarse en obtener los mayores ingresos, considerando desde luego las restricciones propias de la operación y los compromisos financieros y comerciales.
“AsÃ, el énfasis se centrará en la continua reducción de costos, en las mejoras de productividad y en el incremento de nuestros márgenes (a través de la más apropiada cartera de productos), defendiendo nuestra invaluable cartera de clientes y actuando en un marco financiero conservador y responsable, con un adecuado nivel de liquidez y acotado endeudamiento. Sobre estas bases, estamos confiados en que sortearemos este nuevo ciclo, como lo hemos hecho en ocasiones anterioresâ€, añadió.
Respecto a nuevos proyectos, agregó que continuarán avanzando en los planes de largo plazo con un “cauto optimismoâ€.