(Diario Financiero) Cinco son las demandas puntuales que tienen los centros universitarios de eficiencia energética o de recursos energéticos del paÃs: mayor financiamiento para los actores del sistema, unificar los datos que existen y que están disponibles en los diferentes sectores, particularmente en el industrial; conseguir desarrollos innovadores; masificar las iniciativas para que se puedan replicar en distintas ciudades, y que se intercambie información entre los propios centros para que no continúen trabajando en compartimentos estancos, como si fueran islas.
Si bien, la mayorÃa de los directores de los centros coincide en que son nichos con amplio potencial de explotación y con altos niveles de especialización, también plantean que hay desafÃos que se deben abordar con urgencia, más aún, teniendo en consideración que la eficiencia energética es un tema paÃs y que el actual gobierno quiere poner en marcha lo que ha llamado Planificación Participativa para la PolÃtica Energética -2050-.
Para Humberto Vidal, integrante del consejo consultivo de dicho programa estatal y director del Centro de Estudio de los Recursos Energéticos de la Universidad de Magallanes, esta polÃtica debiera ser un incentivo para el desarrollo de proyectos con uso eficiente de los recursos energéticos. “El papel que los centros tienen que cumplir es importante dentro de la gran tarea que se viene, en términos de visualizar la eficiencia energética como un eje estratégico. La responsabilidad de los centros de estudios es asesorar a los sectores que tengan que comenzar a cumplir con ciertas cuotas que se exigirán en determinados sectoresâ€.
Según Claudio Huepe, coordinador del Centro de EnergÃa y Desarrollo Sustentable de la Universidad Diego Portales (UDP), otro desafÃo es que estos nichos de investigación y desarrollo hagan aportes relevantes dentro de las necesidades nacionales. “Esto implica enfocarse en los sectores fundamentales del consumo energético y también articular sus actividades de investigación con los requerimientos de la industria y el sector públicoâ€.
Proyectos
Pese a que los centros de energÃa tienen orientaciones diferentes, la mayorÃa se dedica al desarrollo de proyectos energéticos (gasificación de biomasa, recuperación de la energÃa, calor residual, por ejemplo), ya sea a nivel de investigación aplicada, tecnológica; asistencia técnica; gestión; educación, y capacitación. Otros realizan estudios interdisciplinarios con una fuerte inclinación hacia las polÃticas públicas.
Por ejemplo, el Centro de Innovación Energética (CIE) de la Universidad Técnica Federico Santa MarÃa, -con una inversión global para este 2014 de 
US$ 240.000-, está desarrollando un proyecto de apoyo a la agricultura, mediante la utilización de la energÃa solar y térmica enfocada en el deshidratado con aire caliente solar. La idea, comenta Jaime Espinoza, director del centro, es “lograr productos con sello verde, sin aporte de combustibles en su proceso de secado y evitar las enormes cantidades de productos que se pierden cuando superan su proceso de maduraciónâ€.
En tanto, el Centro de Estudio de los Recursos Energéticos de la Universidad de Magallanes – desde 2012 hasta diciembre de este año y con una inversión de $ 106.919 millones-, realiza un proyecto de construcción e instalación de gasificadores de biomasa para comunidades aisladas. Además, desde agosto de 2014 y hasta febrero de 2015, -con un capital de $ 75.000 millones y a solicitud del ministerio de EnergÃa,- trabajará en un proyecto de matriz energética para 2050.
En el caso del Centro de EnergÃa y Desarrollo Sustentable de la UDP, está desarrollando un estudio multidisciplinario sobre el rol de la información y de la participación ciudadana en las polÃticas de eficiencia energética. “Estamos tratando de ver cuáles son los mejores mecanismos de información, de qué manera la participación de la gente influye en el logro de los objetivos, para mejorar los resultados de las polÃticas de eficiencia energéticaâ€, dice Claudio Huepe.