El volumen de reservas de litio que poseen paÃses de Latinoamérica, como Chile, Bolivia y Argentina, ha propiciado el debate respecto de la forma cómo la región podrÃa verse beneficiada por la relevancia que ha adquirido este mineral, por su rol en las nuevas tecnologÃas y el combate del cambio climático.
En ese contexto, Joseluis Samaniego, director de la División de Desarrollo Sostenible y Asentamientos Humanos de la Cepal, participó recientemente en el seminario “El litio y su potencial de aporte a la transición energética y la electromovilidadâ€, instancia en la que expresó sus inquietudes sobre el futuro de este mineral y las oportunidades que puede generar: durante cuánto tiempo va a poder ser explotado, cómo se va a llevar a cabo esto, si contribuye a la diversificación productiva de la región, y qué encadenamientos son factibles de impulsar.
El especialista reconoció que “tenemos una dotación muy alta del recurso. Chile concentra el 48% de las reservas, Bolivia tiene un 17% y Argentina un 18%. Pero no tenemos una sola fábrica de baterÃas de litio, todas están en China y exportamos directamente la materia prima. DeberÃamos estar transformando el litio en América Latina y el Caribe. Afortunadamente en la región, estos paÃses tienen una dotación de minerales cuya demanda va a la alza, y eso puede ser una buena noticia para la economÃa. Cobre en la movilidad eléctrica, litio para las baterÃas, pero el cómo se utilizan es un resultado completamente distintoâ€.
[VEA TAMBIÉN: Ministerio buscará desarrollar proyectos de cobre y litio en conjunto con Argentina]
Hizo hincapié en que “simplemente con la demanda actual se están comprometiendo entre 40 y el 25% de la extracción global de litio y cobalto; y se espera que entre 2017 y 2025 esa demanda se multiplique por tres y por 1,6 respectivamenteâ€.
El factor del cambio climático
Uno de las razones que explica el crecimiento de la demanda por litio es su utilización en desarrollos claves en las polÃticas orientadas a las descarbonización, tales como la electromovilidad y las energÃas renovables.
Es asà como la autoridad de la Cepal aseveró que “si quisiéramos no rebasar el incremento de la temperatura global de los dos grados centÃgrados, tendrÃamos que multiplicar por 12 veces, 1.200% la demanda de litio para baterÃas y por lo menos 200% la de otros minerales, para la energÃa solar y eólica”.
Ante este escenario, Samaniego manifestó su preocupación sobre “el uso productivo del recurso, también los mecanismos de licenciamiento social y ambiental, cómo se va a dar el ordenamiento territorial para la explotación del nuevo recurso, qué vamos a hacer con el espacio ambiental, cuánto tiempo nos dura, si también se está por producir el hidrógeno de una manera rentableâ€, advirtió.
