(Agencias) El sábado 9 de marzo, un grupo de bomberos subió a la azotea de la Capilla Sixtina e instaló la parte superior de la chimenea de más de dos metros. Esta funciona de forma extremadamente simple: es una estufa de hierro fundido de un siglo de antigüedad en la que se queman los votos, y tiene un tubo de cobre que sale de la parte alta, sube serpenteando por las paredes, sale por una ventana y llega a la azotea.
Tras años de confusión sobre si el humo era negro o blanco, el Vaticano instaló en 2005 una estufa auxiliar en la que se encienden cartuchos de fumigación. El humo de esos cartuchos -negro o blanco- se combina en la chimenea con el humo de los votos quemados.
En ese sentido, al momento en que la curia vaticana llegó a acuerdo y designó el nuevo Papa la fumatafue blanca, mientras que en dÃas anteriores al no haber llegado a consenso tras las votaciones, el humo fue negro.
Cobre y su aporte
El cobre es un elemento seleccionado por constructores y arquitectos para distintos elementos; y las chimeneas presentan varias ventajas. Es un metal dúctil, de alta maleabilidad, reciclable, y resistente a los cambios climáticos. Si a eso le sumamos su gran variedad de colores desde el verde, pasando por tonalidades anaranjadas y rojizas, hasta el tradicional cobrizo con el que se suele asociar el cobre, se convierte en un material atractivo para uso arquitectónico.
Su alto nivel de durabilidad en el tiempo y resistencia ante las más duras condiciones climáticas, pueden ser las caracterÃsticas primordiales por las que el vaticano optó por incluir cobre en su chimenea, la que tiene una existencia de un siglo y permanece en condiciones para continuar anunciando la existencia de un nuevo papa en el 2013.
El imponente efecto de utilizar cobre dorado es la nueva tendencia para fachadas de casas y edificios. A base de aleación de cobre, este resultado único es apreciado por los arquitectos y autoridades que desean diferenciarse con notables edificios que son verdaderos faros urbanos. Más comúnmente utilizado en su forma cruda (roja) o en forma de pre-patinado (verde), el cobre – cuando se utiliza como una cubierta o revestimiento – es maleable, fácil de instalar y se presta a un gran número de formas. Como prueba de su éxito, la versión de oro del metal rojo es un elemento clave en diversos proyectos arquitectónicos recientemente desarrollados en Europa.
Fuente / Agencias