(El Mercurio) La demanda de minerales por parte de China para construir rascacielos, puentes y automóviles dio lugar a un auge de una década en los precios y la producción de materias primas. Ahora, los paÃses que las exportan sienten el impacto de la desaceleración de la economÃa del gigante asiático.
La lista es encabezada por grandes exportadores de commodities como Australia y Brasil, pero también abarca a paÃses como Guinea, Indonesia y Mongolia, donde la minerÃa constituye un porcentaje desproporcionado de la economÃa y el empleo.
En las naciones especializadas en materias primas clave como el mineral de hierro y el carbón, el debilitamiento de la demanda y la caÃda de los precios están reduciendo la recaudación tributaria, aumentando los déficits comerciales y devaluando sus monedas.
El dólar australiano registró en noviembre su nivel más bajo en cuatro años frente a la divisa estadounidense debido en parte al descenso de los precios de los commodities y la desaceleración de la demanda china.
El banco de inversión estadounidense J.P. Morgan recortó su proyección de crecimiento de la economÃa australiana en 2015 de 3,3% a 2,8%. El gobierno brasileño, a su vez, redujo a la mitad su previsión de expansión en 2014, de 1,8% a 0,9%. Las ganancias procedentes de la minerÃa como porcentaje del Producto Interno Bruto en ambos paÃses se duplicaron con creces durante los últimos 15 años, según las estadÃsticas del Banco Mundial.
Impacto a largo plazo
El impacto a largo plazo de un colapso de los precios de las materias primas podrÃa ser más profundo, perjudicando las economÃas de los paÃses productores y apuntalando el poder adquisitivo de las economÃas desarrolladas que consumen los commodities .
“El impacto del exceso de suministro podrÃa ser un desastre”, dice Lourenço Gonçalves, presidente ejecutivo de Cliffs Natural Resources Inc., una minera mediana que realizó despidos en Australia.
En tanto, las mayores compañÃas mineras mantienen firmes sus planes de seguir batiendo sus marcas de producción. Rio Tinto PLC y BHP Billiton Ltd. han estado llenando los buques de carga que zarpan desde el noroeste de Australia a un ritmo sin precedentes.
En las economÃas más pequeñas, la creciente dependencia de la minerÃa adquiere una mayor relevancia. La participación de las ganancias mineras como porcentaje de la economÃa de Guinea se más que triplicó entre 2000 y 2012 para llegar a 18,3%, según el Banco Mundial. En el caso de Mongolia, casi se duplicó a 11,9%.
En este momento, ningún paÃs puede llenar el vacÃo que deja China, a pesar de que las empresas mineras, entre ellas BHP Billiton, esperan que India contribuya a absorber la nueva producción.
De todos modos, se prevé que China marque la pauta para la próxima década.
Ningún commodity ha sido tan dependiente de la demanda china como el mineral de hierro. China produce la mitad del acero del mundo y el 98% del mineral de hierro se destina a la fabricación de este material. El gigante asiático importa dos tercios de los 1.200 millones de toneladas de mineral de hierro que se transan anualmente en los mercados de transporte marÃtimo.
En 2003, ocho paÃses exportaban más de 10 millones de toneladas de mineral de hierro. El año pasado, la cantidad habÃa aumentado a casi el doble, 15 paÃses.
Australia y Brasil
Australia, el principal exportador de mineral de hierro, envÃa 80% de su producción a China, por lo que el año pasado recibió unos US$ 67 mil millones. Brasil, en tanto, envÃa la mitad de su producción de mineral de hierro al gigante asiático.
En los últimos años, las mineras que operan en esos paÃses han aumentado la producción, el empleo y la inversión en vÃas férreas, puentes y puertos en anticipación a un incremento de la demanda por parte de China.
No obstante, el consumo de acero chino cayó 0,3% en los primeros ocho meses del año a 500 millones de toneladas, el primer descenso en 14 años.
“El paÃs está entrando en un patrón de menor consumo de acero, más tÃpico de las economÃas modernas y desarrolladas”, señala Daniel Rohr, analista de Morningstar Inc.
El resultado es un exceso de mineral de hierro. Se estima que para 2018 el superávit de mineral de hierro ascienda a 300 millones de toneladas. Citigroup calcula que los precios podrÃan caer a unos US$ 50 por tonelada en 2015, tras empezar este año en US$ 135 y alcanzar el viernes US$ 69,80.
La reacción obvia hubiese sido una reducción considerable o incluso una suspensión de la producción, pero ninguna minera quiere dar su brazo a torcer.
Se espera que Australia y Brasil dejen fuera del mercado a otros exportadores. Australia envÃa cerca de la mitad del mineral de hierro transportado por mar. Luego de invertir miles de millones de dólares en la construcción de puertos y vÃas férreas, BHP y Rio Tinto afirman que seguirán produciendo y reduciendo costos para paliar la caÃda de los precios. Eso se podrÃa traducir en la renegociación de los acuerdos con los proveedores y miles de despidos.
“En general, cuando tienes capacidad instalada, si dejas de producir terminas con costos por unidad más altos”, indicó recientemente Andrew Mackenzie, presidente ejecutivo de BHP. “Nuestra intención siempre es maximizar la producción de la capacidad existente”.
La chatarra es otra amenaza. Dentro de unos años, China tendrá a disposición cantidades gigantescas de chatarra de acero proveniente de la primera generación de autos y lavadoras para el mercado masivo.