(El Mercurio de Calama) La realidad presente en el mundo del comercio del cobre, es muy distinta a la que se proyectaba hace sólo dos meses, cuando el metal rojo parecÃa que no encontrarÃa un freno a su desbordante carrera hasta los cinco dólares la libra de cobre.
La crisis inflacionaria que experimenta China, en conjunto con el terremoto de Japón de hace poco más de un mes, significaron marcar una tendencia a la baja para la principal exportación chilena, la que ayer vivió su sexto dÃa consecutivo de retroceso y que lo empinó por debajo de los 4,25 dólares en la Bolsa de Metales de Londres (LME).
El metal rojo cayó 0,67% a US$ 4,24404 la libra al contado grado A en la LME. Este nivel se compara con los US$ 4,27284 del viernes y con los US$ 4,23043 del jueves.
Producto de lo anterior, el promedio del mes retrocedió a US$ 4,31607 y el anual a US$ 4,36570.
Las causas principales de este retroceso es que el banco central de China elevó los requerimientos de reservas para los bancos por cuarta vez en el año, extendiendo su lucha contra la liquidez y la persistente inflación en la segunda mayor economÃa mundial.
“Cualquier ajuste de China es malo”, dijo el analista Christian Tuxen de Danske Bank. “Eso no es algo que a los metales básicos les guste mucho”, añadió. En lo que va del año la demanda china ha sido débil y los inversores, nerviosos por el aumento de inventarios de cobre en Asia, se han preocupado de que la polÃtica monetaria más restrictiva pueda perjudicar aún más el consumo del gigante asiático.
Fuente/ Mercurio de Calama