(Emol.com) La gran huelga de minerÃa chilena se realizó en 2006, con 25 dÃas de paralización en el yacimiento de cobre más grande del mundo: Escondida, la misma que hoy comienza un nuevo paro por diferencias entre los trabajadores y la compañÃa por los beneficios laborales.
Aunque la preocupación sobre el impacto que pueda tener este medida en la economÃa del paÃs es generalizada, sà hay optimismo sobre el repunte que experimentarÃa el precio del cobre debido a la menor cantidad de mineral que estará disponible en el mercado. Ese 2006, la interrupción de las faenas comenzó el 7 de agosto, a meses de que el metal rojo alcanzara por primera vez en su historia los US$3 la libra. Ese dÃa, el metal se transaba en US$3,51, pero semanas antes los altos ejecutivos de la industria habÃan proyectado que el mineral rozarÃa los US$4 por efectos de la huelga. Eso nunca ocurrió.
Pese a que las manifestaciones se extendieron por casi un mes y las posiciones se radicalizaron, el valor más alto que alcanzó el commodity fue de US$3,66 el 10 de agosto, tras cuatro jornadas consecutivas de ganancias. Después de eso, comenzó una curva descendente hasta llegar a los US$3,36, el valor más bajo en un mes.
Eso ocurrió justo en momentos en que la compañÃa tuvo que recalendarizar la entrega de cobre a sus clientes debido al retraso que provocó la movilización. Para el 1 de septiembre, cuando terminó la huelga, el principal producto de exportación nacional estaba en US$3,44, el valor más bajo que cuando comenzó la paralización. Hoy, el cobre se cotiza en torno a los US$2,66 y algunos analistas internacionales han señalado que el cobre podrÃa tocar los mismos US$3 de esa vez, pero en algún momento de este 2017 que recién empieza.