En la reciente cena de aniversario de Sonami, el presidente de la entidad anunció que la inversión en minerÃa ascenderÃa a US$100.000 millones en el periodo 2011-2020. De inmediato surgieron voces que pusieron en duda los fundamentos de dicho anuncio. Razones: no habrÃa suficientes proyectos en etapa de pre-factibilidad – factibilidad; no se dispondrÃa de la mano de obra calificada; las crecientes restricciones medioambientales; la falta de agua; y el alto costo de la energÃa.
Un estudio reciente, encargado a Fundación Chile por cinco de los mayores productores del paÃs (que en conjunto dan cuenta del 80% de la producción de cobre), señala que estas empresas planean invertir US$45.000 en el periodo. Este total incluye inversiones de Codelco por US$20.000 millones, a realizarse en el quinquenio 2011-2015. Si logran cumplir sus planes, en 2020 estarÃan produciendo del orden de 7,5 millones de toneladas de cobre, a lo que Codelco aportarÃa 2 millones.
El mismo estudio concluye que se requerirán algo más de 44.000 trabajadores calificados adicionales (operadores de equipos fijos y móviles, y mantenedores), lo que demandará un esfuerzo de capacitación de gran envergadura. Se estima que habrá momentos en que, como consecuencia de superposición de faenas, la cantidad de trabajadores externos alcanzará los 200.000.
Sin entrar a una revisión detallada de las cifras, lo que queda claro es que la industria y, en especial Codelco, enfrentan un desafÃo enorme: evaluar, construir en presupuesto y en plazo, poner en marcha y operar eficientemente proyectos de inversión de gran magnitud y complejidad. Por citar algunos: las expansiones de Collahuasi, Los Bronces y Pelambres, el tránsito de Chuquicamata hacia una mina subterránea, la gran expansión de Andina y su transformación en una operación mayoritariamente a rajo abierto y el nuevo nivel mina de Teniente.
Parte importante de este esfuerzo recae en Codelco (casi la mitad), que deberá invertir, en promedio, US$ 4.000 millones al año durante los próximos cuatro o cinco años.
Éstos son montos de inversión que la empresa no ha ejecutado antes y que la exigirán al máximo. A diferencia de sus congéneres de la industria, Codelco no tiene muchos grados de libertad. La única forma de revertir la caÃda de producción y el aumento de costos que viene experimentando es agregando producción de costos competitivos, para lo cual es imprescindible que implemente exitosamente su plan de inversiones. Si lo consigue, en 2020 estará produciendo 2 millones de toneladas de cobre fino, del orden de 300.000 más que en la actualidad, y será una de las empresas más competitivas de la industria.
En promedio, durante los últimos ocho años la minerÃa del cobre ha agregado valor por el equivalente al 14% del PIB y ha sido, por lejos, la principal fuente de divisas. Es también el sector que más contribuye a la inversión, aportando un 22% del total. Dadas las excelentes condiciones del mercado, que se espera se mantendrán en los próximos años, y el esfuerzo de inversión programado, no cabe sino esperar que la minerÃa del cobre siga aumentando su contribución al desarrollo del paÃs.