(Diario Financiero) Sin humo blanco se mantienen las conversaciones entre ContralorÃa y Codelco que buscan solucionar el impasse producto del dictamen del 2 de mayo, en el que se cuestionaba la libertad de disposición patrimonial de la administración de la minera; y del famoso informe 900, una auditorÃa reservada en la que se cuestionaron contratos de la minera con partes relacionadas por más de US$ 783 millones.
Pese a que ha habido reuniones entre ambas entidades para establecer un mecanismo de solución -básicamente un plan de apoyo al cumplimiento que establezca compromisos para ir implementando en un tiempo definido-, un punto ha asomado como un obstáculo insalvable hasta el momento es un artÃculo de pocas lÃneas incluido en la Ley de Compras Públicas, especÃficamente el artÃculo 4.
Pese a que esa norma, que fija los mecanismos para las contrataciones que hace el Estado, no opera para Codelco, está el debate si el artÃculo 4 sà es aplicable.
En este apartado se estipula que ningún órgano de la Administración del Estado, incluyendo a empresas como la minera, puede celebrar contrato con personas relacionas, salvo cuando se informe a la Cámara de Diputados y a la ContralorÃa.
En Codelco han concentrado sus esfuerzos en defender que la empresa se rige por el estatuto de la Ley de Sociedades Anónimas, que sà permite el contrato con personas relacionadas, aduciendo además que el informar de cada una de sus operaciones afectarÃa directamente a la gestión de la compañÃa, al revelar información confidencial contenida en los contratos.
Sumado a esto, han acusado un cambio en el criterio de parte de ContralorÃa, ya que en dos dictámenes anteriores, de los años 2012 y 2015, la ContralorÃa le ha dado validez a este operar de la minera a la hora de celebrar contratos con personas relacionadas.
Cercanos al caso estiman que al incluirse a las empresas en ese punto especÃfico de la ley, se dio una señal clara respecto de que no es contrario a la normativa de las Sociedades Anónimas.
Plazos vencidos
Aunque Codelco mantiene abierta la posibilidad de implementar la estrategia judicial, llevar la disputa a tribunales topa con un inconveniente importante: los plazos.
Y es que ya vencieron los plazos para poder uno de los caminos, que era ir de protección ante la Corte de Apelaciones. Esto, tanto para el dictamen como para la auditorÃa a los contratos.
Ante esto, la única vÃa posible para solucionar el conflicto por esta vÃa serÃa acudir a los tribunales civiles, lo que significarÃa que la pugna se mantendrÃa por al menos cinco años más abierta, afectando la gestión de la empresa.
De esta forma, las conversaciones seguirán congeladas hasta la próxima semana, cuando vuelva de vacaciones el contralor Jorge Bermúdez.
De no haber acuerdo, un nuevo round podrÃa darse hacia fines de año. Esto, porque tras realizar fiscalizaciones en las que detecta problemas, la ContralorÃa vuelve a revisar aproximadamente seis meses después. Si antes no pactan un plan, ésta vez la pugna podrÃa ser más dura.