En este tiempo de dudas acerca de la continuidad del “superciclo†de precios de los metales y del cobre en particular, parece oportuno preguntar ¿cómo la riqueza en minerales podrÃa empobrecer a una nación?
Existen al menos tres grupos de factores cuya interacción complica el desempeño económico de los paÃses. El primero son fuerzas externas, originadas en los mercados, por ejemplo, las caÃdas de precios de los metales y su volatilidad. Las grandes variaciones en periodos muy cortos generan idénticas variaciones en la recaudación tributaria y son un desafÃo para la polÃtica fiscal. Los gobiernos pueden establecer niveles de gasto propios de periodos de bonanza y luego enfrentar súbitamente periodos de bajos precios, que generan el “hoyo negro presupuestarioâ€.
Hay un segundo grupo de factores relacionados con tensiones económicas internas, que pueden ralentizar el crecimiento, especialmente a partir de la famosa “Enfermedad Holandesaâ€. Hemos visto las quejas de los exportadores por una tasa de cambio alta, debido a la abundancia de dólares que el alto precio del cobre especialmente ha traÃdo a nuestra economÃa. Asà es difÃcil competir con las importaciones o atraer mano de obra talentosa. Como resultado, los sectores transables que no están en bonanza pierden competitividad y en algunas ciudades se hace difÃcil vivir si el empleo no está vinculado a la minerÃa, como ocurre en Antofagasta.
Finalmente está el lado oscuro de la fuerza, originado en poderes polÃtico-económicos que pueden fortalecer la corrupción, exacerbar el rentismo y el clientelismo polÃtico, retrasar inversiones en capital humano y hasta causar conflictos armados. Es lo que observamos cuando ejecutivos o sindicatos poderosos obtienen proporciones crecientes de la renta económica, o aumentos relacionados únicamente con su poder. Algunos estudios también han mostrado (Gylfason, 2001) que a mayor abundancia de recursos naturales, menor es la inversión en educación.
Si bien Chile aparece bien en los rankings de corrupción de Transparencia Internacional, hay áreas como el sistema polÃtico, judicial y la administración pública, donde la percepción ciudadana es negativa. La “enfermedad holandesa†muestra claros sÃntomas de estar instalada, lo que requerirÃa acciones de las autoridades económicas. Finalmente, el presupuesto nacional 2013 ha sido hecho con precios del cobre superiores a los recientes. Junto a la pérdida natural de competitividad de nuestras minas, esta será la temática del sector en el mediano plazo.