(El Mercurio) El persistente deterioro de las expectativas del sector empresarial se frenó en febrero. Sin embargo, sigue predominando el pesimismo, y aún espera una recuperación.
El Indicador Mensual de Confianza Empresarial (IMCE), que elaboran Icare y la Escuela de Negocios de la Universidad Adolfo Ibáñez, marcó en febrero 46,41 puntos, cifra 1,43 puntos mayor que la de enero. Pese a ello, las expectativas empresariales acumularon 23 meses consecutivos en un nivel pesimista, al mantenerse bajo la barrera neutral de 50 puntos, que marca el paso a una tendencia optimista.
Los sectores que mostraron aumento en la confianza fueron comercio e industria. En el primero, el Ãndice llegó a 49,82 puntos, esto es, 2,7 puntos sobre el nivel de enero, mientras que en la industria manufacturera subió 0,7 punto, hasta 44,1.
La minerÃa, en tanto, anotó el Ãndice más alto, con 62,61 puntos, y aunque bajó levemente 0,7 punto respecto del mes anterior, es el único sector que se mantiene con expectativas optimistas. Ello pese a la caÃda que ha mostrado el precio del cobre en los últimos meses.
En el otro extremo, construcción es el sector económico que no solo tiene las expectativas más pesimistas, con 29,9 puntos, sino que además anotó en febrero una caÃda de 3,5 puntos en comparación con enero.
Según el economista de la Escuela de Negocios de la UAI, Francisco Parro, aunque no se puede decir aún que hay un cambio evidente de tendencia, la baja del optimismo de los empresarios parece haberse detenido. Sin embargo, agrega que la velocidad con que se mueva el IMCE hacia la zona de optimismo dependerá crucialmente de la capacidad que tenga el Gobierno para retornar la economÃa a la ruta del crecimiento económico.
“El salto hacia el optimismo este 2016 dependerá de cuán efectivo sea el gobierno en recobrar la confianza de los inversionistas en la economÃa chilena. Y la confianza se construye en base a reformas alineadas con el crecimiento económico y que oxigenen, y no ahoguen, la iniciativa privada”, afirma.
Extenso pesimismo
Heriberto Urzúa, presidente de Patagonia Inversiones y miembro del CÃrculo de Finanzas y Negocios de Icare, considera preocupante que desde la creación del IMCE, en 2003, nunca ha existido un periodo tan extenso de confianza empresarial negativa, y que incluso dobla el periodo de 2008 por la crisis económica global.
Por ello, llama a generar un cambio en el contenido de las polÃticas públicas en curso, como la laboral y educacional, y que el Ejecutivo emprenda una agenda con foco en el crecimiento. Urzúa agrega que se debe cuidar el riesgo paÃs y no dar motivos para que los agentes internacionales suban el costo de fondos para Chile, y fomentar aun más la inversión extranjera.
Gonzalo Larraguibel, socio de Virtus Partners y también miembro de Icare, coincide en que los casi dos años de desconfianza responderÃan a factores internos. “Esto podrÃa indicar que el manejo interno, producto de las reformas efectuadas en los últimos años, con problemas en el diseño, tanto en lo técnico como en su socialización y en su implementación, han afectado importantemente la confianza de los agentes económicos y personas en Chile”, dice. Y agrega: “Si a esto le sumamos, por un lado, el negativo contexto e incertidumbre externa y, por otro, la erosión en la credibilidad de nuestras instituciones y lÃderes locales, no debe extrañarnos la existencia y la persistencia de esta desconfianza”.