En una presentación realizada en la Universidad Central de Santiago, la Comisión Chilena del Cobre, (Cochilco), dio a conocer este martes los resultados de los consumos de agua y energÃa por parte de la minerÃa del cobre durante 2014.
Entre éstos destaca que el consumo de agua fresca de la minerÃa del cobre llegó a 12,7 m3/s en 2014, aumentando un 1,9% en relación al año anterior, en circunstancias que el mineral a procesar creció un 9,4% con respecto a 2013.
En relación al consumo de energÃa en la minerÃa del cobre, la investigación señala que éste llegó a 161.716 terajoules (TJ) el año pasado, lo que representa un incremento de 4,4% respecto del ejercicio anterior.
Para la ministra de MinerÃa, Aurora Williams, “el aumento en el consumo de energÃa se debe a la disminución de la ley del cobre que implica procesar mayor cantidad de mineral para producir la misma tonelada, lo que aumenta el costo de producción unitario medido en libras. Esto impone un desafÃo a la industria, ya que debe implementar mejoras operacionales con miras al aumento de la eficiencia energéticaâ€, señaló.
De acuerdo al vicepresidente ejecutivo de Cochilco, Sergio Hernández, “el aumento en el consumo de electricidad total es liderado por el proceso de concentración, el cual crece proporcionalmente al incremento de mineral procesado. En el caso del consumo de combustibles en mina rajo, se debe al mayor mineral transportado asà como también a incrementos marginales, debido al aumento de las distancias de acarreo y profundidad relativa de los yacimientos explotadosâ€.
Consumos unitarios de agua y energÃa
En 2014 la mayor fuente de consumo de agua fresca se dio en los procesos de concentración de minerales sulfurados. Éstos correspondieron a un 70% del total de agua fresca en el paÃs, mientras que el procesamiento vÃa hidrometalurgia ocupó un 13% del total.
En el caso del consumo unitario de energÃa -indicador que permite analizar la tendencia del consumo de energÃa en la producción minera- Hernández señaló que aumentó desde 26,8 gigajoules (GJ) por tonelada métrica de fino (TMF) en 2013 hasta 28,8 GJ/TMF en 2014, lo que representa un aumento de 7%.
Otra de las variables analizadas fue el consumo de agua de mar, donde de acuerdo al informe, ésta representó un 16% del total extraÃdo, aumentando su consumo en 88,3% en relación con 2013 al registrar un consumo de 2.423 litros por segundo.
Este aumento se explica principalmente por la entrada en operación de nuevos proyectos que utilizan agua de mar, lo que además permite disminuir las tasas de consumo unitario de agua fresca y asegurar el abastecimiento para el procesamiento del mineral.
