(Diario Financiero) Para la economÃa chilena, los números relacionados al cobre son muy relevantes: representa 11% del PIB, un 53% de las exportaciones totales en dólares, cerca de un 22% de la inversión bruta de capital fijo y el 45% de la inversión extranjera directa.
De ahà la importancia de medir los efectos que tendrá la depreciación del metal -cuyo valor ha caÃdo 20% en los últimos siete meses- en la economÃa local, sobre todo si persisten en el resto del año.
De acuerdo a un análisis elaborado por Credicorp Capital, en el caso de que el metal rojo se cotizara en los niveles actuales el resto del año, la inversión privada podrÃa caer 2,5% y el consumo privado expandirse sólo un 1,5%.
La entidad señala que las menores exportaciones de cobre se compensarÃan parcialmente por el resto de los productos, que se verÃan impulsado con un tipo de cambio “más cerca de $ 640 que los $ 590 que estamos contemplando para fines de 2015”.
Y en términos de actividad económica, ve un PIB creciendo más cerca del 2,6% que de un 3,3%.
Credicorp señala que si bien este escenario es pesimista, quizás también es realista.
Con todo, en su supuesto base prevé que el valor del metal rojo repunte a los niveles con los que abrió el año -en torno a US$ 2,86 la libra- y estima que la caÃda actual ha sido exagerada.
En ese escenario, pronostica un crecimiento de 3,3% para la actividad local este año, que si bien se verÃa perjudicada por un precio promedio del cobre algo más bajo que en 2014, estarÃa impulsada por un menor precio del petróleo, un fuerte gasto fiscal en el año, un competitivo tipo de cambio real, una economÃa internacional que irÃa de menos a más, y gradualmente menores costos de producción.
¿Problemas en Presupuesto?
Aun si se desencadena el panorama pesimista, Credicorp estima que la situación del Fisco se ve sin mayores contratiempos para este año. La principal razón es que el gasto fiscal sigue según lo presupuestado y si bien los ingresos fiscales efectivos serÃan más bajos, “el FEES podrÃa soportar financiar aproximadamente los US$ 4.000 millones que esto implicarÃa”.
Agrega que el menor precio del petróleo podrÃa generar ahorros al fisco, a lo que se podrÃa sumar una potencial sub-ejecución del gasto público en inversión directa. “Todo esto reducirÃa la presión en el financiamiento”, señala.
Sin embargo, advierte en el horizonte de mediano plazo surgirán los problemas, especÃficamente en 2016 ya que de no recuperarse el cobre el presupuesto de ingresos estructurales deberá elaborarse con un promedio del cobre menor a US$ 3,07 para el largo plazo y un crecimiento tendencial de 4,3%.
Esto, sumado a la necesidad de ir cerrando el déficit estructural, harÃa que el gasto fiscal crecerÃa como máximo un 4,7% real, lo que le quitarÃa al Fisco la capacidad de aportar al crecimiento del PIB más o menos un punto porcentual.
“Esto impone un desafÃo importante a nuestra economÃa”, sostiene Credicorp, por lo que no descarta recortes adicionales en la polÃtica monetaria en 2015.