(La Tercera) Mientras Japón seguÃa ayer lidiando con la crisis desatada en la planta de Fukushima I tras el terremoto 9,0 grados Richter del viernes, el debate por el uso de energÃa nuclear en el mundo volvió a surgir con fuerza por las consecuencias que el sismo ha tenido en los reactores de energÃa en el paÃs asiático. Ahora, los distintos gobiernos analizan las lecciones del desastre nipón y si vale la pena ampliar la vida de las centrales nucleares.
En Europa, es un tema mayor, ya que estas plantas producen el 15 % de la energÃa consumida en la Unión Europea y 15 de los 27 miembros del bloque tienen centrales de este tipo. Ante esto, la canciller Angela Merkel anunció ayer la suspensión de su decisión del año pasado de extender la vida útil de las centrales nucleares en su paÃs. Esto implica que desconectará inmediatamente de la red, al menos por tres meses, las centrales más antiguas de Alemania. Este es el segundo anuncio que BerlÃn toma respecto a sus plantas atómicas en dos dÃas. La canciller ya habÃa anunciado el sábado que revisará la seguridad de las 17 plantas del paÃs.
Alemania ya habÃa evaluado abandonar este tipo de energÃa. El ex canciller socialista Gerhard Schröder habÃa aprobado una ley para que en 2021 no quedara ninguna planta en el paÃs. Pero el gobierno de centroderecha la derogó y aprobó alargar la vida útil de las plantas en 12 años promedio, ocho para las más antiguas y 14 para las más nuevas. La medida adoptada por Merkel causó gran discusión en Alemania, reavivada en los últimos dÃas, teniendo en cuenta la influencia que tienen los movimientos ecologistas en ese paÃs (el Partido Verde alemán es el mayor de Europa).
Poco antes del anuncio de BerlÃn, Suiza informó también de la suspensión del proceso de aprobación para tres nuevas centrales nucleares, para que los criterios de seguridad puedan ser revisados tras la explosión japonesa, según la ministra de EnergÃa Doris Leuthard.
Los cinco reactores suizos generan cerca del 40% de la electricidad del paÃs pero algunos tendrán que ser retirados en los próximos años. La decisión sobre las localizaciones de las nuevas plantas se iba a tomar a mediados de 2012.
Francia es el segundo paÃs del mundo detrás de EE.UU. por la dimensión de su parque nuclear, con 58 reactores en actividad que producen en torno al 75% de su electricidad. Pero el gobierno galo sólo ha asegurado que sacará “conclusiones útiles” de lo ocurrido en Japón, sin especificar. Reino Unido es el segundo paÃs de la UE con más plantas y tiene en carpeta un ambicioso plan de expansión que no ha sido modificado.
Por su parte Italia, uno de los pocos paÃses europeos propensos a terremotos, es el único del G-8 que no cuenta con plantas nucleares. Pero el premier Silvio Berlusconi quiere que en el futuro una cuarta parte de la electricidad del paÃs sea nuclear. Pero lo que está pasando en Japón estará en las mentes de los italianos cuando celebren en tres meses un referéndum sobre la construcción de plantas nucleares. El gobierno austrÃaco, por su parte, solicitará pruebas de resistencia de las centrales europeas para certificar si resistirÃan un terremoto. Mientras, el premier ruso, Vladimir Putin, aseguró que los problemas en Japón no constituyen una “amenaza global” y que “no vamos a cambiar nuestros planes” de desarrollo de energÃa atómica.
La discusión también llegó a EE.UU.
En EE.UU. también resurgió el debate tras la crisis en las centrales nucleares japonesas. Ayer, dos parlamentarios demócratas instaron a que el tema sea debatido en el paÃs.
El senador independiente Joe Lieberman, un firme defensor de la energÃa nuclear, aseguró la necesidad de una reflexión colectiva: “No vamos a dejar de construir centrales nucleares, pero vamos a pisar el freno hasta que entendamos las ramificaciones de lo que está pasando en Japón”. Mientras, el congresista demócrata Ed Markey advirtió que “el trágico suceso de Japón puede ocurrir muy fácilmente en Estados Unidos”. EE.UU. tiene 104 reactores en funcionamiento en 65 centrales, que generan el 20% de su energÃa. Las más vulnerables son las dos cerca de la falla de San Andrés, en California, y que, según expertos, habrÃan sido construidas para soportar terremotos de 7,5 grados.
Fuente/ La Tercera