(El Mercurio) Los últimos dÃas no han sido fáciles para la industria minera.
El alza de los contagios y los decesos registrados en las últimas dos semanas en distintas empresas -y que las organizaciones sindicales cifran ya en nueve- han incrementado la presión sobre la efectividad de las medidas de control que las compañÃas están aplicando.
Además, ha llevado a algunos sectores a plantear la posibilidad de suspender las faenas extractivas como una forma de controlar la expansión de la enfermedad al interior de las faenas y en las ciudades donde estas se encuentran.
En momentos en que la producción de la minerÃa ha logrado sortear el impacto de la pandemia y se ha mantenido firme durante el primer semestre, ayudando a contener el derrumbe de la actividad económica del paÃs, la idea de paralizar las operaciones es resistida no solo por las propias empresas, pues el presidente ejecutivo de Codelco, Octavio Aranea, hace un par de dÃas en entrevista con “El Mercurio” dijo que poner restricciones adicionales a este sector tendrÃa un efecto “catastrófico” sobre la economÃa.
Demanda
La demanda de cobre caerÃa en 1,4 millones de toneladas según plantea CRU Group en la materia, de las cuales unas 800 mil corresponden a un impacto estructural, pues la recuperación podrÃa tardar hasta cuatro años debido a la pandemia del Covid-19.
En ese sentido, si bien China está recuperando en algo su demanda por el metal rojo, la contracción global hará que el consumo baje 4% este año.
Estas perspectivas harán que el precio del commodity esté en torno a US$2,4 la libra, en promedio, hasta 2021.