Chile tiene grandes oportunidades para combatir el cambio climático desde la minerÃa, donde es importante dar a conocer lo que se ha avanzado y cómo se han desarrollado proyectos en las pequeña y medianas mineras, que han contribuido a descubrir más oportunidades del sector e incluir los cambios tecnológicos que permitirán abrir el camino a las energÃas renovables.
El presidente de Sociedad Nacional de MinerÃa (Sonami), Diego Hernández, explica a MINERÃA CHILENA las oportunidades que tiene Chile para el desarrollo de estos proyectos ante las nuevas preocupaciones globales que incluyen a la industria minera.
Cabe destacar que, el lÃder gremial es miembro de la red Compromiso Minero, cuyo objetivo es dar a conocer los avances que ha tenido el sector minero desde hace más de una década y trabajar colaborativamente para fomentar el conocimiento, la innovación, la inclusión, el desarrollo sustentable de la minerÃa, y asà aumentar su aporte a Chile.
¿Cuál es el análisis que hace Sonami pensando en la relación entre minerÃa verde, para que estos avances tengan mayor visibilidad en la ciudadanÃa?
Estamos en un periodo muy complejo en la historia de Chile, con cambios muy importantes. Es necesario que la ciudadanÃa conozca mejor lo que es y lo que hace la minerÃa en Chile y también, la oportunidades que tiene la minerÃa chilena con una mirada de mediano a largo plazo considerando todos los temas nuevos y de preocupaciones globales como cambio climático, donde nuestros productos principalmente el cobre y litio son fundamentales para mitigar los efectos del cambio climático. Ahà hay una oportunidad enorme, y es importante que el ecosistema minero y todos los que participamos en esto, demos a conocer estas oportunidades, lo que hemos avanzado y lo que hemos hecho hasta ahora. Chile tiene distintas regiones, y en las regiones mineras se conoce y se sabe lo que hacemos, es la principal actividad del norte grande y del norte chico también, pero en otras regiones no mineras no se conoce. Entonces, hemos visto que en la discusión pública hay poco conocimiento en esas regiones no mineras de lo que significa la minerÃa para el paÃs, por lo que tenemos que dar a conocer y defender nuestra actividad, junto plantear a la ciudadanÃa esta enorme oportunidad que tiene Chile por los efectos de mitigación del cambio climático y cómo la minerÃa puede seguir contribuyendo al desarrollo del paÃs.
Sinergias y oportunidades
¿Cómo ve la factibilidad de alcanzar estas metas desde la pequeña y mediana minerÃa?
La huella ambiental de la pequeña y mediana minerÃa es menor. Sin embargo, hay oportunidades en la pequeña minerÃa para mecanizar más y también, que sabemos que en Chile hay una nueva generación de emprendimiento, donde creemos que hay oportunidades en este sector, para que ellos justamente puedan desarrollar proyectos que requieren fomento, capacitación, ayudar a descubrir esas oportunidades.
En la mediana minerÃa existen un montón de oportunidades porque sabemos que los cambios tecnológicos en la gran minerÃa son complejos, porque el costo de falla es muy alto. Es decir, si produces una nueva tecnologÃa en la gran minerÃa y eso hace que en algún periodo se pierda algo de producción, este costo es muy alto y eso, combinado con que somos una actividad de uso de capital masivo, hace que no sea tan fácil incorporar nuevas tecnologÃas. Ahà la mediana minerÃa ha jugado y puede seguir jugando un rol muy importante, porque ahà el costo de falla es más bajo. Entonces, si hay sinergias entre la gran y la mediana minerÃa para introducir cambios tecnológicos, eso hace mucho más factible el desarrollo e incorporación de estas tecnologÃas.
Hay ejemplos históricos, la lixiviación en pila se desarrolló en Chile en la mediana minerÃa, fueron los primeros casos. Los relaves pesados también se desarrollaron en Cabildo y en otras minas de mediana minerÃa, entonces hay oportunidades que son importantes. Además hay un portafolio de proyectos, de yacimientos que hoy dÃa son interesantes y más competitivos que lo que eran, porque a pesar de ser menores en tamaño, son de leyes competitivas.
Hoy, si haces un trade-off entre desarrollar un proyecto de gran escala pero de leyes muy bajas o un proyecto de escala mucho menor pero de leyes más altas, puede que el proyecto de mediana minerÃa sea más competitivo. Hay que aprovechar todas estas oportunidades.
Finalmente, las empresas más grandes a nivel global, hoy no tienen tantos proyectos de gran escala en su cartera de proyectos, entonces estas empresas se empiezan a interesar en proyectos más pequeños pero competitivos. Ahà hay nuevas oportunidades que hay que saber aprovechar y todo esto está relacionado con las nuevas tecnologÃas, porque como todos sabemos y Chile lo entendió, nuestra actividad tiene que ser sustentable, amigable con el medio ambiente y además tenemos la ventaja competitiva de la energÃa renovable, particularmente la solar en el norte de Chile, sabemos que es hay una de las radiaciones más altas a nivel mundial y eso hace que la energÃa solar en Chile tenga costos más bajos que en otros lugares a nivel global. Eso nos abrió una nueva oportunidad de contar con energÃa competitiva. Antes de este nuevo cambio tecnológico, Chile tenÃa una desventaja porque no somos productores de combustibles fósiles y el parque de generación que tenÃamos contaba con un buen componente de termoeléctricas, que como sabemos irán saliendo y serán reemplazadas por energÃas renovables, particularmente eólica y solar, y esa energÃa hoy está a costo competitivos. Disponemos de esa nueva ventaja competitiva que tenemos que saber aprovechar, se abre la posibilidad del hidrógeno verde, que la minerÃa puede ser un habilitador para que se instalen en Chile las primeras plantas de hidrógeno verde.Â
¿De qué modo se pueden profundizar los aspectos de la cadena de valor de la minerÃa en la población, aprovechando el avance tecnológico?
Se han abierto una serie de oportunidades en el ecosistema minero, tanto en empresas de servicio como empresas tecnológicas que giran en torno a la minerÃa, donde hemos avanzado bastante comparado con lo que tenÃamos hace 15 o 20 años. Los esfuerzos que se han hecho han dado su fruto, podrÃamos avanzar más rápido, pero efectivamente hay un camino que hay que seguir cultivando y seguir avanzando.