Director ejecutivo de JP Morgan: “el banco está estimando para fin de año un precio del cobre de US$3,45”

Vladimir Werning dice que la cotización del metal rojo subiría un 9% respecto del nivel actual, pese a una “desaceleración importantísima” de China.

COMPARTIR

(La Tercera)

¿Cuál es su visión sobre la posibilidad de que la Fed detenga su relajo cuantitativo antes de lo previsto?

Hoy se percibe que la Fed podría comenzar a reducir el monto de compras de activos en septiembre. Antes de los últimos comentarios públicos de los consejeros de la Fed la expectativa era que la transición empezaría en diciembre. Lo importante es distinguir esta transición de la intención de elevar la tasa de política monetaria, algo que no se espera que suceda hasta el 2015.

¿Se trataría de congelar sus adquisiciones o incluso de deshacer su balance?

No está previsto que venda activos. Se trata de reducir el ritmo de compra de activos. Evidentemente, la salida del actual esquema de estímulo monetario constituye un gran experimento y no podemos descartar sorpresas o contramarchas. Pero en base a los modelos de la Fed, si el primer paso de esa estrategia implica reducir las compras de bonos desde US$ 85 mil millones por mes a US$ 65 mil millones por mes, el impacto sobre las tasas de interés debería ser de 3-4 puntos básicos. El esquema de salida será discrecional: calibrará sus adquisiciones en función de la marcha de la economía, por lo que podrá volver a aumentar el ritmo de compras si la economía no mejora como se espera.

La reactivación de EEUU está en marcha, pero ¿puede dar todavía una sorpresa, desacelerándose?

La reactivación viene bien. A pesar de que el ajuste fiscal constituye un freno a la economía, el gasto privado viene bien. La interacción entre ambas fuerzas contrapuestas ha arrojado cifras más alentadoras que lo previsto: a principio de año se esperaba un PIB para el primer y segundo trimestre de 1% y 1,5%, respectivamente, y hoy en día esas cifras fueron revisadas a 2,4% y 2%. Y lo alentador es que esto se da en un contexto en el cual las cuentas fiscales se están saneando más rápido que lo esperado.

Siempre hay que estar preparado para las sorpresas. La variable que ha resultado más difícil de predecir desde que arrancó la recuperación de EEUU ha sido el ritmo de inversión de las empresas. El actual ciclo se ha caracterizado por un nivel de inversión bastante menor de lo que las ganancias permiten. En parte, se debió a que la severidad de la recesión dejó un nivel de capacidad ociosa anormalmente alto. Pero también responde a la incertidumbre de los cambios estructurales y regulatorios que enfrentan las empresas. Por eso nuestras expectativas para el PIB en la segunda mitad del año son moderadas: 2% en tercer trimestre y 2,5% en el cuarto.

¿Cuál es su expectativa sobre la economía china?

Cíclicamente, creemos que la economía de China esta débil -marcó un 6,4% de crecimiento en el primer trimestre-. Los valores de las exportaciones han sido fraguados por el sector privado y está dentro de lo posible que, en realidad, hoy China no tenga un superávit comercial como dicen las estadísticas oficiales. Pero creo que el debate más interesante se está dando sobre las perspectivas estructurales. Hoy se estima que el PIB potencial de China se ha moderado a 7,25%-7,50%. Pero hay algunos estimados aún más bajos, del orden de 6,25%. Si bien en términos absolutos estos parámetros pueden parecer fuertes, es una desaceleración importantísima con respecto del promedio de crecimiento del 10% anual al cual nos tuvo acostumbrados la economía china en la década previa a la crisis hipotecaria.

Asociado a esto, ¿cuál es su previsión sobre el mercado del cobre y en qué nivel se estabilizaría el precio?

El diálogo reciente con participantes del mercado de cobre de Asia y EEUU sugiere que un dato positivo podría resultar por el lado de la demanda de cátodos de cobre, cuyo uso se ha intensificado en China y EEUU. Una de las tendencias de las proyecciones de consenso ha sido el aumento de la demanda de cobre prevista para China en medio de la reducción de las proyecciones para su economía. A su vez, los inventarios de cobre refinado en China han ido reduciéndose. Los analistas de materias primas del banco están estimando para fin de año un precio del cobre de US$ 3,45, alrededor de 9% mayor al precio actual.

¿Cuál es el balance entre la recuperación de EEUU y Japón, por un lado, y la continua recesión europea y los temores sobre China?

Cuando arrancamos el año, nuestra previsión de PIB global para 2013 era 2,5% y del rebalanceo de crecimiento entre regiones hoy resulta en una proyección de 2,3%. Así, en términos netos ha habido una disminución de expectativas. Traducidas a la paridad de poder adquisitivo, como acostumbra el FMI, esas proyecciones reflejarían una revisión desde 3,1% a 2,9%.

Fuente / La Tercera

Revista Digital

Lo último del mes

Lo más leído

Temas Relacionados

Revista Digital