(El Mercurio) En un documento de 2.686 páginas, la Comisión de Evaluación de Coquimbo explica el rechazo al proyecto minero Dominga que fuera votado el pasado 9 de marzo. Ayer fue notificada la propietaria de la iniciativa, Andes Iron, con lo que comienzan a correr los 30 dÃas hábiles con los que cuentan para presentar una reclamación ante el Comité de Ministros.
Según conocedores del proceso, la compañÃa -controlada por la familia Délano- contrató la asesorÃa del estudio FerradaNehme, siendo la estrategia legal liderada por el experto en medio ambiente Patricio Leyton.
Las mismas fuentes indican que el objetivo de la firma serÃa presentar cuanto antes la reclamación, la que no se fundarÃa en temas ambientales, sino que en el actuar desapegado a la ley de los secretarios regionales ministeriales (seremis) que rechazaron, al no estar fundamentado en aspectos técnicos.
La Resolución de Calificación Ambiental (RCA) desfavorable recoge, por ejemplo, las motivaciones de la negativa del seremi de Transportes, quien dio su voto en contra, “considerando que este proceso será revisado en una etapa posterior por el Comité de Ministros, el impacto vial y marÃtimo que significará”.
Es asà que a comienzos de abril ya podrÃan presentar la reclamación, lo que forzarÃa al Comité de Ministros pronunciarse en junio, ya que este órgano tiene la obligación de votar en un máximo de 60 dÃas hábiles tras recibida la presentación de la empresa.
De no cumplir con la norma, aparecerÃa como opción invocar el denominado silencio administrativo, lo que si bien provocarÃa que por “secretarÃa” se rechace la apelación ante los ministros, permitirÃa a Andes Iron recurrir a los tribunales ambientales.
Visión de expertos
El abogado de Jara Del Favero, Rodrigo BenÃtez, comenta que si bien la ley considera que el Comité de Ministros debe pronunciarse como máximo en 60 dÃas desde que se interponen los recursos, “los temas son tan complejos, como puede verse en lo extenso de la resolución, que es difÃcil cumplir ese plazo”.
El abogado y profesor de Derecho Ambiental de la UC, Ricardo Irarrázabal, comenta que de darse este escenario, Andes Iron tiene opciones como la del silencio administrativo para llegar al tribunal ambiental. “Muchas veces estas opciones se matizan por consideraciones polÃticas de los titulares de proyectos, se cuestionan el cómo quedan posicionados ante el Gobierno en caso de usar el silencio administrativo o gestión ante ContralorÃa”, plantea.
“Lo más complejo para la empresa serÃa que el tema se politizara en la elección presidencial, como ocurrió con HidroAysén, en el que un candidato diga ‘este proyecto no se va a aprobar’; después, siendo gobierno, es muy difÃcil desdecirse”, añade el también ex subsecretario del Medio Ambiente.
En caso de llegar a los tribunales ambientales, la resolución no serÃa rápida. “Como son temas complejos, el tribunal puede tomar varios meses, ya que debe hacer un análisis jurÃdico y técnico. No tengo una estadÃstica, pero no creo que demore menos de seis meses en un caso como este”, sostiene BenÃtez.
Irarrázabal comenta que esta instancia tiene un plazo de 30 dÃas para dictar sentencia desde la audiencia. “No se establece un plazo total desde que es ingresada la reclamación, dependerá de cuándo sea fijada la audiencia”, dice.
En la práctica, indica, los fallos del tribunal ambiental tardan un año e incluso más. Luego de eso, Dominga podrÃa terminar su tramitación legal en la Corte Suprema, a través de un recurso de casación.
Números en juego
Andes Iron esperaba invertir US$ 2.500 millones para ejecutar la mina que producirÃa hierro y cobre, emplazada en la comuna de La Higuera, Región de Coquimbo.
Según cálculos de la empresa, la construcción de la faena y el puerto crearÃa 9.800 puestos de trabajo directos y 1.450 en la operación de la mina. La cifra sube si se considera que por cada empleo directo en la operación de la mina se generarÃan otros 2,5 indirectos. Es decir, los terceros sumarÃan más de tres mil.
A esto se agrega el acuerdo marco firmado entre Andes Iron y vecinos de La Higuera para compartir beneficios, generando un fondo que destine dineros a proyectos para la comunidad, bajo una fórmula que considere todos los años de la operación del yacimiento.
Se establecÃa un monto anual expresado en UF, calculado a partir del precio internacional del hierro, con un valor mÃnimo y máximo.