(El Mercurio) Con los mercados cada vez más convulsionados, durante la última década el oro logró consolidarse como el valor refugio por excelencia. Sin embargo, el metal precioso parece haber mermado su atractivo en los últimos meses conforme ha resurgido la confianza de los inversores en los mercados financieros y su apetito por el riesgo.
AsÃ, aunque desde el año 2000 se ha revalorizado casi 400%, la cotización ha frenado su crecimiento, y desde los máximos de 2012 ha caÃdo en torno a un 6,8%. En lo que va de año, ha bajado un 0,4%, hasta los US$ 1.668 la onza, lejos de los US$ 1.900 que marcó en septiembre de 2011. Diversos analistas afirman que el oro ha cedido protagonismo a otras alternativas de inversión, como valores bursátiles o bonos.
Fuente / El Mercurio