En la teorÃa económica los precios de los bienes son definidos por la interacción de la oferta con la demanda. En el cobre, que es un bien industrial, también juega un rol la inversión financiera y la actividad especulativa en los mercados financieros.
Sin embargo, indefectiblemente los fundamentos fÃsicos del mercado son los que guÃan el desempeño del precio en el mediano y largo plazo. En la construcción de la curva de oferta desempeñan un rol central los costos totales y marginales de la industria del cobre.
El Costo caja marginal (C1 + indirectos + capex de sustentación) genera una buena estimación del piso para un commodity como el cobre. Este valor es el break even para el noveno decil (donde se encuentra, por ejemplo, la mediana minerÃa chilena) de las operaciones existentes.
Casi nunca el precio de mercado durante los últimos años ha perforado este nivel de Marginal cash cost; una excepción a esto fue en un corto periodo durante la crisis financiera global de 2008.
La industria de la minerÃa ha experimentado una inflación anual de costos entre el 5% y el 15% en los años recientes, elevando el costo marginal de caja del noveno decil del primer trimestre de 2013 a US$/ton 6.730 (305 c/lb), de acuerdo a Wood Mackenzie. Este mismo fue de US$/ton 5.667 (257 c/lb) en 2011 (incremento del 19% en dos años).
Según información del Banco Goldman Sachs, para 2014 (suponiendo una conservadora inflación de costos del 5% anual) el costo de caja marginal se ubicará en US$7.070 (321 c/lb). El precio debiera rebotar allÃ, si uno le cree a la historia de los últimos 30 años, y mantener una trayectoria por arriba de este con la finalidad de que las empresas mineras y los proyectos mineros que bregan por entrar a conformar la futura oferta de cobre hagan cierta rentabilidad mÃnima. Este precio que asegura una rentabilidad mÃnima (TIR del 15%) es lo que los economistas llaman el “Precio de incentivoâ€, y es lo que permitirá la entrada de nuevos proyectos.
A mayor ilustración, se estima un costo de caja marginal del 75 percentil de la industria, de 271 c/lb, es decir, si el precio cayera a ese nivel el 75% de la industria mundial producirÃa en 2014 sin utilidad. Esto, por supuesto, no tiene sentido económico.
Lo plausible de esperar, aunque entre 2014 y 2016 se produzca un superávit cercano a las 500.000 ton de cobre por año, es que el precio esté la mayor parte de las veces sobre los costos marginales del noveno decil de la industria.
Este precio esperado debe asumir la entrega de rentabilidades del 15% (Precio de incentivo) para que los proyectos puedan efectivamente entrar al mercado y poder satisfacer la demanda de cobre en los próximos años.
Jorge Jorratt es socio y director de Negocios de Altair Mineriìa S.A. Fue gerente de Negocios Mineros y gerente comercial de la Empresa Nacional de Mineriìa (Enami). Ha sido director de empresas de mediana y gran mineriìa. Es miembro permanente del Comité del precio del cobre de largo plazo.