(El Mercurio)Â El hallazgo fue bautizado como “la oreja del diablo” porque su peso “alude al misticismo, por los tres seis seguidos”, dijo la empresa.
Al principio, las máquinas de filtración tiraron por error a la basura la “piedra” tras no detectar que era oro. Fue ahà donde la encontró el encargado de nivelar las escombreras. Pese a que el yacimiento se ha caracterizado por un contenido de oro muy bajo, los trabajadores esperan encontrar una segunda “oreja”, ya que “las pepitas de ese tamaño suelen estar acompañadas de otras”.