En el marco del evento Energyear Chile 2026, realizado en el Hotel Marriott, representantes del sector energético analizaron el presente de la transición energética en el país y los principales desafíos que enfrenta la industria.
La jornada comenzó con una charla a cargo de Bernardita Espinoza, vicepresidenta del Consejo Directivo del Coordinador Eléctrico Nacional. Posteriormente, se dio inicio al panel del evento, titulado “Chile energético post elecciones, balance y prioridades reales del sector para la transición 2026-2035”, moderado por Darío Morales, director ejecutivo de Asociación Chilena de Energía Solar (Acesol).
En el espacio participaron ejecutivos de distintas compañías del sector, entre ellos Jaime Toledo, director general de Sudamérica de Acciona Energía; Gloria Maldonado, quien en ese momento se desempeñaba como presidenta del directorio de Empresa Nacional del Petróleo; Joan Leal, CEO de EDF Power Solutions Chile; Juan Villavicencio, CEO de Engie Chile; y Luis Llano, CEO de ISA Energía.
Balance
Durante el panel, los participantes coincidieron en que el proceso de transformación de la matriz eléctrica chilena muestra avances relevantes.
En ese contexto, Jaime Toledo, director general de Acciona Energía en Sudamérica, destacó que en 2025 cerca del 63% de la generación eléctrica del país provino de energías limpias, lo que posiciona a Chile entre los líderes globales en la transición desde sistemas térmicos hacia matrices basadas en fuentes renovables.
El ejecutivo también resaltó el nivel de inversiones recientes en el sector. “En el año 2025 en Chile se han desplegado alrededor de US$4.000 millones de inversiones tanto en energías renovables como en almacenamiento”, manifestó, lo que, a su juicio, refleja la capacidad del sistema eléctrico chileno para atraer nuevos proyectos.
Sin embargo, advirtió que aún existen desafíos estructurales, entre ellos la lentitud en la tramitación de permisos, las distorsiones del sistema de tarificación y la falta de desarrollo suficiente en transmisión eléctrica. Asimismo, planteó la necesidad de que los beneficios de la reducción de costos de generación renovable se reflejen en las cuentas de electricidad de los consumidores.
Transformación de la industria
Desde una mirada más amplia del sector energético, Gloria Maldonado abordó el proceso de transformación interna que han vivido en los últimos años, en el marco de la transición energética.
La ejecutiva explicó que Enap ha impulsado cambios en sus procesos y operaciones para aportar a la reducción de emisiones, incluyendo la electrificación de instalaciones y el desarrollo de combustibles de menor impacto ambiental. También destacó acuerdos de abastecimiento regional, como el relacionado con crudo proveniente de Vaca Muerta en Argentina.
Por su parte, Joan Leal, CEO de EDF Power Solutions Chile, afirmó que el balance general de la transición energética en el país es positivo, destacando la rápida incorporación de energías renovables y el crecimiento de sistemas de almacenamiento. No obstante, subrayó que el sistema enfrenta nuevos retos operacionales asociados a la complejidad de integrar tecnologías intermitentes y baterías.
En esa línea, dijo que uno de los principales desafíos es avanzar con mayor rapidez en la regulación y en mecanismos que aseguren la operación segura del sistema, manteniendo además el foco en los usuarios finales.
Desde Engie Chile, Juan Villavicencio, CEO de la compañía, resaltó que el país se encuentra transitando hacia una segunda etapa de la transición energética, tras el fuerte despliegue de nueva capacidad renovable. Según explicó, el foco ahora debe estar en mejorar la seguridad de suministro, avanzar en electrificación y fortalecer la infraestructura para que la energía limpia llegue efectivamente a los consumidores.
Transmisión
En materia de transmisión, Luis Llano, CEO de Isa Energía, aseveró que Chile es visto a nivel regional como un referente en transición energética, pero advirtió que el crecimiento acelerado del sistema ha generado nuevos niveles de complejidad.
El ejecutivo planteó que el país necesita duplicar su infraestructura de transmisión hacia 2040 y reducir el déficit de capacidad en los próximos años para acompañar el crecimiento de las energías renovables y del almacenamiento.
Asimismo, enfatizó la importancia de avanzar en planes coordinados entre el sector público y privado, mejorar la previsibilidad en los permisos y mantener señales regulatorias claras que permitan sostener el flujo de inversiones.
Costos del sistema
En la discusión también se abordó el impacto de los costos sistémicos en las tarifas eléctricas.
Según explicó Jaime Toledo, a partir de 2027 parte de estos costos, asociados a servicios complementarios, operaciones de seguridad y mecanismos de estabilización de precios, podrían ser asumidos por los consumidores finales.
Por ello, el ejecutivo planteó la necesidad de optimizar estos componentes del sistema y ampliar la participación de tecnologías como el almacenamiento en la provisión de servicios complementarios, lo que podría contribuir a reducir los costos globales.