(El Mercurio) Algunos expertos se preguntan si la Tierra se está quedando sin minerales. Un proyecto reciente y ampliamente cubierto por los medios para explotar asteroides en busca de nÃquel, platino y otros ingredientes clave para los metales se basaba en parte en la idea de que nos enfrentamos a una era de escasez en un futuro no muy lejano.
Ese grado de escasez es un tema de debate, al igual que la capacidad de las tecnologÃas actuales de sonar, radar y de perforación para encontrar nuevos recursos, los cuales tal vez no alcancen para satisfacer el siempre creciente apetito de la civilización por productos metálicos, ya sea para prótesis de rodilla y oleoductos como para iPads.
Inversionistas liderados por Larry Page, presidente ejecutivo de Google, y el director de cine James Cameron, lanzaron en abril Planetary Resources Inc., con un mensaje de que los recursos de la Tierra podrÃan ser insuficientes frente a la demanda de una población que se aproxima a alcanzar los 10.000 millones.
MinerÃa espacial
Caterpillar Inc., uno de los mayores fabricantes mundiales de equipos mineros, se ha unido a la Administración Nacional de Aeronáutica y del Espacio (NASA) para diseñar el engranaje de minerÃa espacial. “Vemos las operaciones autónomas de equipos como parte del mismo tipo de tecnologÃa que podrÃa usarse en la luna o en cualquier aplicación de la minerÃa”, dijo Michele Blubaugh, gerente de Servicios de TecnologÃa de Inteligencia de Caterpillar.
Sin embargo, las empresas que ganan su dinero explotando este planeta dicen que la Tierra es una mina enorme y prácticamente inagotable, con tantos rincones sin explorar como el espacio sideral. “Creemos que todavÃa quedan minerales suficientes para más de 10.000 años de civilización”, dijo Andrew McKenzie, geólogo y presidente ejecutivo de la división de metales no ferrosos de BHP Billiton PLC.
Algunos minerales son más abundantes y algunas partes del planeta son más ricas en recursos que otras. El mundo tiene mucha potasa -suficiente para 610 años, lo que garantiza siglos de producción de fertilizantes- y 590 años de reservas conocidas de mineral de hierro, según las estimaciones del Servicio Geológico de EE.UU. (USDS).
La Tierra contiene alrededor de 136 años en reservas de cobre, pero sólo una pequeña proporción de ellas se encuentran en Australia, lo que podrÃa abastecer al planeta apenas durante unos pocos años, según la USGS. América del Sur, por su parte, tiene aproximadamente la mitad de todas las reservas de cobre existentes. Y esas estimaciones son en relación con los planes concretos que las mineras tienen previsto extraer, un total menor que las colosales cantidades enterradas en la corteza terrestre.
Oro en los océanos
Si las mineras estuvieran interesadas en explorar el fondo de los océanos, podrÃan recuperar 10 millones de toneladas de oro, por un valor superior a los US$ 500 billones (millones de millones), según expertos. En los años 20, el quÃmico alemán Fritz Haber, ganador del Premio Nobel, creÃa que era posible extraer suficiente oro de los océanos como para pagar la deuda de su paÃs después de la Primera Guerra Mundial. Sin embargo, no consiguió convencer a los gobiernos para poner a prueba su idea.
“Es inimaginable que tendremos que depender de asteroides en el espacio para abastecer de metales a la Tierra”, opina Scott McLean, presidente ejecutivo de la minera canadiense HTX Minerals Corp. Asimismo, señala que el concepto es “interesante; (y) visionario pensar en esas cosas”, pero concluye: “La abundancia de minerales de la Tierra es inmensa y continuará suministrándolos por milenios”.
Los elementos quÃmicos están en todas partes. Para determinar si un yacimiento tiene suficiente cantidad de un mineral como para que valga la pena explotarlo, las empresas utilizan cartografÃa geológica aérea y la perforación para extraer muestras del núcleo. Un depósito que justifica la minerÃa es calificado como una “reserva”. De lo contrario, queda catalogado como “recurso”.
En la mayorÃa de los casos, las reservas contienen minerales excepcionalmente concentrados en un único lugar, muy por encima de lo que los cientÃficos y geólogos llaman “abundancia en la corteza”, o la frecuencia con la que el mineral se encuentra en la roca especificada. El cobre, por ejemplo, debe ser hallado en niveles que superen 50 veces su nivel natural de abundancia promedio de 0,006%, para que valga la pena extraerlo; el oro, mil veces. Tales concentraciones son generalmente creadas por fenómenos geológicos, tales como erupciones volcánicas y cambios en las placas tectónicas que envÃan fluidos calientes cargados de metal a las partes superiores y accesibles de la corteza terrestre.
La corteza terrestre tiene entre 5 y 50 kilómetros de espesor. En la mayor parte de la Tierra, la minerÃa ha sido practicada apenas en el primer kilómetro. “Sólo se ha raspado en la superficie en busca de metales”, dice Magnus Ericsson, socio ejecutivo de Raw Materials Group.
Fuente / El Mercurio