(La Segunda) Un año redondo tuvieron los accionistas de Minera Escondida en 2017. La compañÃa pagó a las tres grandes sociedades internacionales detrás de su propiedad (BHP, Rio Tinto y el consorcio japonés Jeco Corp) un total de 5 dividendos que sumaron US$2.599 millones, según su reporte anual a la Comisión para el Mercado Financiero (CMF).
La cifra, casi 1% del PIB, más que duplica la utilidad anual de US$1.192 millones de la mayor mina de cobre del mundo. Como referencia, se acerca a los US$2.885 millones que Codelco entregó como excedentes al Estado de Chile en 2017.
BHP, que posee el 57,5% de Escondida, se llevó un dividendo de US$1.494 millones; Rio Tinto (30% de participación), US$780 millones, y los consorcios Jeco Corp y Jeco 2 (ambos ligados a Mitsubishi, Nippon Mining & Metals y Mitsubishi Materials, con el 12,5% de la propiedad), US$325 millones.
Las abultadas cifras se produjeron el mismo año en que la firma no logró llegar a acuerdo económico en su negociación colectiva con los 2.500 trabajadores del Sindicato 1, que llevó a una huelga de un mes y medio. Una negociación que deberá retomar dentro de dos semanas. Desde el sindicato prefirieron no referirse a estos pagos, precisamente por estar concentrados en la negociación que parte el 1 de junio. Por e-mail, su presidente, Patricio Tapia, sólo respondió que los datos “no cuadran con los que tenemosâ€.
Los dividendos son los más elevados de los últimos siete años. En 2010, la minera entregó US$4.455 millones en dividendos, pero ese año su utilidad alcanzó los US$4.338 millones, cifras prácticamente similares. En 2017, el reparto superó largamente la ganancia.
Más dividendos, más remesas
“En los últimos años las mineras hicieron esfuerzos por aumentar los dividendosâ€, describe Juan Carlos Guajardo, director ejecutivo de Plusmining. Menciona el alza de 177% anunciado por Antofagasta Plc, el holding minero de los Luksic, y decisiones similares de otras compañÃas como Glencore (que participa en Collahuasi): “Las mineras enfrentaron un perÃodo financiero bien exigente y, por lo tanto, no hubo pago de dividendos o disminuyeron. Lo que están haciendo es devolver un poco la mano a los accionistasâ€.
Dice que los altos dividendos continuarán “hasta que no haya una visión más clara de las compañÃas de que tienen que volver a una polÃtica de inversión más agresiva, la cartera de nuevos proyectos en el mundo actualmente está bastante vacÃaâ€.