(La Tercera) Este martes será un dÃa clave para 160 yacimientos mineros y energéticos del paÃs. Ese dÃa vence el plazo para que las empresas entreguen los planes de cierre de sus instalaciones con la correspondiente valorización del proceso.
Este es un hecho inédito en la minerÃa chilena, pues es la primera vez que las empresas tienen que hacerse cargo de sus instalaciones cuando se cumpla su vida útil y tengan que cerrarlos, porque ya no se encuentren recursos ni reservas para continuar sus operaciones.
Por la magnitud de este cambio, el gobierno tiene programada una actividad pública -que al cierre de esta edición se estimaba para este martes- donde Codelco será la estrella. La minera estatal hará entrega simbólica de varias cajas donde se encuentran los documentos de cierre de sus actuales ocho operaciones productivas.
Es que la estatal se adelantó al plazo y entregó a fines de octubre sus medidas de cierre a Sernageomin, entidad encargada de chequear los planes que presente la industria. Asà lo cuenta el gerente de Sustentabilidad de Codelco, Jorge Lagos. “Estamos satisfechos de haber presentado antes del plazo legal los ocho planes divisionales de cierre. Algunos de ellos de alta complejidad debido a las dimensiones y antigüedad de nuestros yacimientos e instalaciones industrialesâ€, señala.
Lagos explica que los planes incluyen los proyectos estructurales, pero sólo en aquellos casos en que dichas instalaciones cuenten con la aprobación de la Resolución de Calificación Ambiental (RCA), asà como la decisión de inversión por parte del directorio o inicio de obras tempranas. En esta modalidad, las iniciativas incorporadas por Codelco son Chuqui Subterráneo y Nuevo Nivel Mina de Teniente. También se incluye a Ministro Hales.
De acuerdo a estimaciones de mercado, el plan de cierre de Codelco es el más costoso de la industria minera. Se proyecta que podrÃa llegar a los US$ 1.000 millones. La firma no quiso confirmar esta cantidad.
Boleta de garantÃa
La Ley 20.551, de cierre de faena, entró en vigencia en noviembre de 2012, pero se estableció un perÃodo de transición de dos años para que las empresas adecuaran sus procedimientos operativos para cuando termine la vida útil de sus faenas. El plazo vence este 11 de noviembre.
La norma obliga a toda compañÃa minerÃa metálica y no metálica y también a empresas energéticas que exploten hidrocarburos, a entregar un programa para cerrar las operaciones. Además, obliga a garantizar, a través de garantÃas financieras, que realizará este proceso y que se hará cargo de sus pasivos ambientales.
Estas boletas de garantÃas quedarán en manos de Sernageomin, entidad que las custodiará y tiene además, la potestad, si por ejemplo, una empresa quiebra, de ejecutar las boletas financieras y cerrar los yacimientos. “Esto significa que si la empresa por alguna razón no ejecuta su plan de cierre, el Estado tiene los instrumentos financieros y garantÃas fÃsicas para poder hacerlo con la autorización de Sernageominâ€, dice el subsecretario de MinerÃa, Ignacio Moreno.
La Ley establece que las empresas que tienen una vida útil mayor a 20 años, el plazo para constituir la garantÃa es 15 años y las operaciones que se extienden por menos de 20 años, esta garantÃa se constituye en los dos tercios de la vida útil del yacimiento.
Pero estas garantÃas no quedan en el Estado a perpetuidad. Se establece que cuando una empresa comience a cerrar sus instalaciones, recibirán Ãntegramente de vuelta el dinero garantizado al Estado en las boletas.
El socio de F&K Consultores, Juan Pablo Philippi, compañÃa que está asesorando a empresas como Antofagasta Minerals en este proceso, señala que existe un incentivo para ir cerrando las instalaciones en la medida que ya no sean útil para las compañÃas. La norma indica que cuando se empiecen a cerrar algunas instalaciones, se devolverá el 30% de la boleta de garantÃa, y otro 30% cuando se cierre, mientras que el 40% restante se entregará cuando toda la operación concluya su cierre.
También explica que el monto de las garantÃas podrÃa subir, ya que cada cinco años las compañÃas deben hacer actualizaciones de su vida útil. Sin embargo, indica que este valor puede ser marginal si se hacen optimizaciones, labor que realiza la consultora, permitiendo incluso ahorros que podrÃan llegar a US$ 30 millones.
Pasivos ambientales
El fin de esta norma es que no se sigan sumando pasivos ambientales que no tienen dueños, dice Moreno. A la fecha, según un catastro de Sernageomin, existen cerca de 1.400 pasivos ambientales abandonados, la mayorÃa de ellos ubicados en el norte del paÃs, en zonas como Iquique, Copiapó o Andacollo.
De acuerdo con la norma, las empresas que produzcan más de 10.000 toneladas mensuales de mineral, que puede ser cobre, plata, oro, etc., están sometidas a la norma. Bajo esta modalidad, entre mediana y gran minerÃa metálica, la norma abarcarÃa a unas 40 faenas de mediana y otras 70 de gran minerÃa, de acuerdo con cifras de la Sociedad Nacional de MinerÃa (Sonami).
La normativa también afecta a la estatal Enami. Para esto, la minera, indica el gremio, definirá sus planes de cierre de acuerdo a un Plan de Negocios para sus planteles, considerando la proyección de abastecimiento, proyecciones de precios de los metales, etc.
En el caso de las empresas energéticas que tengan proyectos de hidrocarburos, la norma se aplica a firmas cuya capacidad de extracción por yacimiento sea superior a 600 metros cúbicos por dÃa de petróleo o un millón de metros cúbicos al dÃa de gas natural. En esta categorÃa está Enap.
A eso hay que sumar las empresas no metálicas, como SQM, llegando a 90 faenas, indican en Sonami.
Vida útil: la duda
En teorÃa el proceso parece fácil de realizar. Sin embargo, desde la discusión de la norma hasta el plazo para la entrega de las valorizaciones, ha existido incertidumbre en la industria y también en el sector público. Es que en este proceso, donde se busca que Chile esté en el rango de paÃses como Canadá o Australia en cuanto a los estándares que debe tener las operaciones mineras y energéticas, todos han ido aprendiendo. “Este ha sido un tema muy complejoâ€, reconoce Ignacio Moreno. Tanto asÃ, que tanto Sernageomin como la Comisión Calificadora de Competencias Mineras, entidad a cargo de certificar la real data de los yacimientos, han tenido que establecer reglamentos y definiciones nuevas para aplicar la norma.
Moreno cuenta como anécdota un tema que es vital para el programa de cierre de faena y, por ende, para su valor, que es el establecimiento del concepto de vida útil de una faena. Este concepto abarca todo mineral que sea económicamente explotable. Sin embargo, la Comisión Calificadora o Comisión Minera, no sabÃa la forma de certificar los recursos con una persona competente, que es como un notario geológico. Para eso tuvo que definir, dentro de sus protocolos, la certificación de los recursos.
Pero la definición de vida útil es un concepto que aún no está despejado, porque se está discutiendo en el Congreso una modificación a la ley 20.551. La finalidad es impedir que las empresas de mediana minerÃa y que no tienen las espaldas financieras necesarias, cierren sus faenas. Este es un tema que realmente puede suceder, asegura Ignacio Moreno: “El riesgo de cierre puede suceder en el mediano plazo. Hay empresas que pueden tener dificultades reales en constituir garantÃas en perÃodos cortos. Por eso estamos haciendo el cambioâ€, dice.
Este cambio se refiere a que las empresas que produzcan hasta 250 mil toneladas mensuales de mineral puedan definir su vida útil tomando en cuenta sus recursos mineros (que es todo el mineral con el que cuenta un yacimiento) en vez de las reservas (que es lo que realmente es explotable por las compañÃas). Esta excepción no se aplicarÃa a las grandes mineras, ya que ellas deben definir la extensión de sus operaciones e instalaciones tomando en cuenta las reservas. Por eso, el Consejo Minero ha manifestado que esta distinción es discriminatoria. “Concordamos con los objetivos y fundamentos contenidos en la propuesta de modificación de la ley de cierre de faenas mineras, en cuanto a que el cálculo de la vida útil de los proyectos mineros se realice en función de los recursos minerales, y no de las reservas. Estimamos, sin embargo, que no existe razón para que ello se aplique sólo a la mediana minerÃa. Excluir a las empresas de mayor capacidad de esta modificación legal, entre estas Codelco, constituirÃa una discriminación técnicamente injustificadaâ€, dice su presidente ejecutivo, JoaquÃn Villarino.
Pero Moreno sale al paso y señala que este tema se conversó con las mineras, incluidas Codelco, y se dijo que estar sometido a reservas en vez de recursos no cambia drásticamente el plan de las empresas. “Para la gran minerÃa esto no es un tema que sea relevante. Le implicarÃa generar garantÃas en un plazo más corto, pero no es dramático. Acá no se está aliviando el trato a la mediana minerÃa. Lo único que se está reconociendo es que la vida útil no es igual a la reserva sino que es en función de los recursos que tiene. Eso les permitirá que en vez de constituir garantÃas en un año, lo puedan hacer un plazo más razonableâ€, dice.
Agrega que espera que este proceso, que comenzó a tramitarse en octubre en el Parlamento, se logre resolver durante esta semana. Sin embargo, explica que mientras, las compañÃas de mediana minerÃa deberán presentar sus cierres de faenas, estimando su vida útil tomando en cuenta las reservas de sus yacimientos.
Ignacio Moreno: “Codelco puede tener problemas en Salvador”
Para Ignacio Moreno, el plan de cierre que entregue Codelco debe ser “impecableâ€, por el rol que cumple la estatal como principal minera del paÃs. “Codelco es probablemente el plan de cierre más grande de la industria, por la maginitud de las operaciones. Esperamos que sea el ejemploâ€, dice. Agrega que la división Salvador podrÃa ser la primera en iniciar la medida: “Codelco puede tener problemas en Salvador, depende de como se informe, es decir, si se toma en cuenta la reserva, puede que la vida útil sea más corta y tengan que entregar antes la boletaâ€, dice. En 2013, Salvador, produjo 54 mil toneladas de cobre fino.
La división tenÃa contemplada la ejecución del proyecto San Antonio Oxidos, cuya idea era expandir su vida hasta 2016, y si el mercado lo permitÃa, al 2021. Hoy la minera está avanzando en el proyecto rajo Inca.
“Con ese proyecto, Salvador debiera tener para un buen rato más, pero hay que ejecutarloâ€, dice Moreno.
Indica que lo mismo puede pasar con Radomiro Tomic (RT), dado que su fase de óxidos se termina en 2018 y para eso la minera está impulsando la segunda fase de explotación del yacimiento, yendo hacia la explotación de sulfuros.
De hecho para Codelco, el primer plan de cierre a modificar podrÃa ser RT, lo que sucederá al incorporar el proyecto Sulfuros de RT. Esto, estiman en la minera, podrÃa suceder en 2015, una vez que cuente con la aprobación ambiental y se tome la decisión de inversión.
“De no haber variaciones relevantes en las operaciones, nivel de reservas o incorporación de nuevos proyectos, Codelco deberá actualizar los restantes planes de cierre de sus divisiones en 2019â€, dicen en la compañÃa.
Para Ignacio Moreno las otras operaciones que podrÃan tener complicaciones en la gran minerÃa son Candelaria, hoy en manos de Lundin Mining, empresa que adquierió la mina de Freeport McMoRan, si no hace un plan de expansión.
Lo mismo podrÃa suceder con Cerro Colorado de BHP BIlliton, yacimiento que está tramitando un proyecto para alargar hasta 2023 la vida del mineral ubicado en la Primera Región del paÃs.