El agotamiento de los recursos y la dificultad para conseguir el capital para los nuevos proyectos están afectando a varios sectores económicos, y la minerÃa no es una excepción.
¿Cómo los temas regulatorios y ESG, la geopolÃtica y la demanda por commodities -entre otros- impactarán a la minerÃa en las próximas décadas? ¿Cómo podemos aprovechar las oportunidades que ofrece la tecnologÃa para potenciar la competitividad?
Es en ese contexto, que EY junto a Cesco realizaron el evento “El futuro de la minerÃa: proyecciones y escenarios a 2040â€, en el que panelistas de alto nivel abordaron los desafÃos del sector desde distintos puntos de vista: gubernamental, privado y de la sociedad.
En el marco de la actividad, se dieron a conocer los resultados del estudio de EY “Future of Mining 2040â€, que mostró cuatro escenarios sobre cómo se pueden desarrollar la oferta, la demanda y los precios, y el potencial impacto de la regulación sobre el sector.
La presentación del estudio estuvo a cargo de Paul Mitchell, lÃder global de MinerÃa y Metales de EY, quien señaló que a futuro se visualizan mayores dificultades para acceder a capital, en un escenario en que se registrará una mayor demanda por minerales, debido a la transición energética y el escenario post Covid.
El especialista resaltó que cada vez será más relevante licencia para operar, con mayores exigencias para su obtención, lo que dificultará la entrada de nuevos operadores.
Además, detalló que las minas del futuro serán yacimientos de menor tamaño, con una vida útil más reducida, con mayores tecnologÃas de procesamiento, siendo además operaciones distribuidas en una zona determinada, con equipos más pequeños y más móviles, lo que permitirá reducir los impactos sobre el medio ambiente, aunque estos se extenderán en territorios más amplios.
En lÃnea con eso, comentó que se dispondrán de equipos mayoritariamente eléctricos y automatizados, con tecnologÃas de monitoreo que cubran las operaciones en toda su extensión. En ese contexto, será necesario abordar cómo contar con un suministro eléctrico renovable, en zonas que pudieran no disponer de dichos recursos.
Otro aspecto relevante será la formación de los trabajadores, con nuevas capacidades y el surgimiento de nuevos tipos de empleo.
A lo que se sumará el hecho que la inteligencia artificial tendrá un importante impacto en la actividad minera, tanto en el ámbito de la producción como en los modelos de comercialización.