(El paÃs) La carrera para la obtención de minerales crÃticos o de importancia estratégica como el cobalto, el litio y las tierras raras, entre otros, muy escasos en Europa y claves en el desarrollo tecnológico y la energÃa verde, ha llegado al mar. De momento, se trata de conocer dónde pueden existir reservas submarinas y cuál es su potencial, porque en 2030 un 10% de todos los minerales que se extraerán en el mundo procederán del fondo de las aguas saladas, estiman los expertos.
“Se podrá asà atender la demanda de cobalto, cobre o zinc, algunos de los minerales más codiciados por las nuevas tecnologÃas y en los que Europa es deficitariaâ€, explica Javier González, investigador en geologÃa marina del Instituto Geológico Minero de España (IGME) y responsable del proyecto internacional MINDeSEA, financiado por la Unión Europea, que estudia los principales recursos en los mares del continente. Con ese objetivo se ha elaborado el primer mapa de posibles yacimientos de cobalto y litio en las profundidades marinas europeas.
Los investigadores, de España, Portugal, Alemania, Ucrania, Suecia, Estados Unidos y Rusia, han recopilado toda la información disponible, fruto de años de investigaciones. La han agrupado en este mapa “vivo†al que se le irán añadiendo otros elementos como el vanadio, el telurio y tierras raras, entre otros. “Es todavÃa preliminar, son necesarios más estudios, pero los resultados indican que existe una potencialidad en esas zonasâ€, subraya González.
Este primer mapeo revela un total de 216 puntos de posible cobalto y 157 de litio y cobalto, 25 y 4 de ellos en territorio español, respectivamente. Se han descubierto y mapeado numerosos depósitos de costras (acumulaciones de óxido de hierro y manganeso que forman una especie de pavimento en el lecho del mar) ricas en cobalto en los montes submarinos y en las crestas del área de Macaronesia (Portugal y España). El mar de Noruega, el mar de Barents, el océano Ãrtico, los márgenes ibéricos y el mar Mediterráneo occidental muestran otros posibles depósitos. En la actualidad, la República Democrática del Congo copa la producción con un 60% del total.