(El Mercurio) Una de las cifras más difÃciles de conseguir en las estadÃsticas mineras es la cantidad de pequeñas y medianas empresas que operan en el paÃs.
No es que exista un alto nivel de minerÃa ilegal, se apuran a aclarar en el Gobierno, sino que a la gran cantidad de faenas de menor tamaño se suma su carácter de “golondrina”: proliferan cuando el precio del mineral sube.
Pero este sector es de vital importancia para la economÃa local. Por ejemplo, aunque la mediana minerÃa solo produce y exporta menos de 6% de lo que venden las mayores empresas del rubro, con US$ 2.836 millones en 2012, sus envÃos de cobre, oro y plata superan en valor a los sectores de celulosa, forestal, salmón y vino embotellado.
Otra de las caracterÃsticas de este sector es que, tal y como pasa en otros paÃses mineros, como Canadá o Australia, esta fracción del mercado es mucho más intensiva en mano de obra: según Cochilco, la pequeña minerÃa, aunque solo aportó en 2012 con el 1,6% de la producción total de cobre del paÃs, entregó el 11,2% del empleo sectorial, algo asà como 7.950 puestos de trabajo.
Al igual que la Gran MinerÃa, el cobre es la principal explotación de las pymes mineras, sumando, en el caso de los medianos 307,4 mil toneladas de cobre fino en 2012, el 5,6% de la producción anual.
Sin embargo, en hierro la mediana minerÃa produce el equivalente al 35% del total nacional, por lo que el crecimiento de este sector también podrÃa hacer aumentar la fortaleza nacional en otros recursos.
A pesar de estas cifras, dice Cochilco en su reciente informe “Monitoreo de la mediana y pequeña minerÃa chilena”, “en Chile existe una importante cartera de proyectos atractivos que se encuentran fuera del foco de la gran minerÃa”, sector cuyos proyectos representan el 2,9% de la cartera.
Financiamiento
Son varias las vÃas por las cuales la mediana y la pequeña minerÃa se financian, aunque en el sector existe la convicción de que estas son insuficientes.
En la pequeña minerÃa el principal instrumento de fomento es la Enami, que compra el mineral producido.
En la mediana minerÃa las polÃticas de fomento se enfocan a la capacidad de tratamiento, poder de compra, comercialización y sustentación crediticia, que han mantenido al sector en épocas de bajo precio del mineral y que impulsaron su desarrollo durante el superciclo de precios del metal.
En financiamiento la mediana minerÃa nacional se ha quedado atrás, principalmente comparada con la experiencia internacional, por lo que han sido varias las autoridades que se han enfocado a solucionar el escaso acceso al financiamiento local. La falta de conocimiento del sector minero en el mercado, la rigidez de la propiedad minera y la ausencia de incentivos a la exploración son las principales causas de esto.
En ese sentido se están implementando medidas para incluir un segmento de capital de riesgo en la Bolsa de Santiago, y ya se firmó un acuerdo de doble listado entre la plaza santiaguina y la Toronto Stock Exchange de Canadá .
Esto, dice Sergio Hernández, vicepresidente ejecutivo de Cochilco, permitirá a las empresas de exploración minera y de mediana minerÃa “capturar capital de inversionistas canadienses, lo cual incrementa sus posibilidades de financiamiento en Chile y en el extranjero; aumenta las alternativas de inversión en minerÃa en la bolsa local, ya que se podrán transar tÃtulos de empresas mineras canadienses, y entrega mayor visibilidad y liquidez en los mercados bursátiles mundiales”, dice.
También se efectuaron cambios normativos que establecen menores requisitos para el financiamiento a través de fondos accionarios.
Todo para aumentar el hecho de que solo el 2% de las empresas listadas en la Bolsa pertenecen al sector minero.
Un mayor número en la lista de empresas hará, además, aumentar la profundidad del mercado: el capital bursátil de solo estas tres empresas abiertas alcanza al 10% del total.