En el marco de la presentación del informe “Consumo de Agua en la Gran MinerÃa del Cobre año 2015â€, elaborado por Cochilco, Jorge Cantallopts, director de Estudios y PolÃticas Públicas de la entidad, resaltó que la minerÃa en Chile es una de las más eficientes en materia hÃdrica a nivel mundial, detallando que dicho sector extractivo en 2015 presentó un consumo de 13,07 m3 por segundo de agua de origen continental y 2,3 m3 por segundo de agua de mar, resaltando que se registraron 40,4 m3 por segundo de agua recirculada.
El profesional señaló que la Región de Antofagasta es la que presentó mayor consumo hÃdrico en 2015, con 21,1 m3 por segundo de agua recirculada; 5,5 m3 de agua continental; y 1,8 de agua de mar.
Al dar el detalle por proceso productivo, indicó que la concentración pasó de 0,67 a 0,52 m3 por tonelada procesada en seis años, mientras que la hidrometalurgia lo hizo de 0,12 a 0,08 por m3 por segundo, aunque advirtió que cada vez se ocupa más agua para el procesamiento del mineral.
Una de las particularidades de esta versión del estudio es que incorporó la situación de la mediana minerÃa, cuyas compañÃas presentan un consumo unitario de agua en comparación a las de mayor tamaño.
Además, Cantallopts destacó el nivel de recirculación de agua que se alcanza en la minerÃa cuprÃfera, que en la operación es de un 72,5%, mientras que en la concentración alcanza el 73,2%.
Uso de agua de mar
Junto a lo anterior, el director de Estudios y PolÃticas Públicas de Cochilco resaltó que en la minerÃa cuprÃfera las extracciones de agua de mar en 2015 aumentaron un 33% respecto de 2014, manifestando que el sector público deberÃa generar incentivos para que el agua de mar sea usada de manera más eficiente, propiciando una mayor coordinación entre los diversos usuarios, considerando que actualmente cada proyecto tiene su propia planta desaladora.
Cuadro / Fuente: Cochilco
En esa misma lÃnea, hizo hincapié en que el recurso hÃdrico puede ser un activo al momento de vincularse las empresas con las comunidades, y en la relevancia que tiene el componente energético en los procesos de desalación e impulsión.
