La integración y el desarrollo de las mujeres en una industria históricamente masculinizada, ha generado un intenso debate y esfuerzos por aumentar los indicadores de participación de las mujeres, y asà disminuir la brecha de género.
Cifras del Consejo de Competencias Mineras indican que a 2021 la participación de la mujer en la industria alcanzó un 12,2%. Sin embargo, en cuanto a educación y formación minera, aún la industria está al debe. Asà lo corroboró la “Primera RadiografÃa de la Capacitación en MinerÃaâ€, elaborada por la Ed-Tech Mine-Class, la que registró una tasa de respuesta femenina del 18%.
El informe profundizó en esta nueva forma en que las trabajadoras y trabajadores se están capacitando, analizando la perspectiva de 1.316 personas interesadas por la minerÃa, pertenecientes a diversos estamentos dentro del rubro. De estas, 229 fueron mujeres, y donde el 90% de ellas tiene por motivación mejorar su formación profesional para acceder a nuevas oportunidades laborales.
En este reporte se evidenció, además, que el 44% de las mujeres trabaja en una empresa contratista o proveedora de la industria. Asimismo, el 23% se identificó como estudiante universitaria o de posgrado, mientras que sólo el 10% de los hombres se identificó con esta categorÃa.
Otra diferencia que registró la radiografÃa es la que existe entre el 20% de los hombres que declararon ser trabajadores directos de la minerÃa, versus el 15% de las mujeres que están bajo está misma condición, asimismo, las mujeres que indicaron estar cesantes superan por 4% del universo, alcanzando el 7% del total de mujeres.
Tareas pendientes
“Si bien en el último tiempo se ha avanzado en la integración femenina a la industria, aún quedan brechas relevantes en las que trabajar, como es el caso de la capacitación. Las mujeres, que siguen siendo minorÃa en el sector, ven en la capacitación una oportunidad para acceder a mejores oportunidades laborales, mientras que, en el caso de los hombres, las razones se diversifican. Las mujeres buscan acceder a mayor conocimiento para poder competir en este rubro donde la brecha de género aún es muy grandeâ€, puntualizó Paula Valenzuela, gerente de operaciones de Mine-Class.
En cuanto a la cantidad de capacitaciones cursadas, las mujeres han tenido menos acceso a la educación online que los hombres. En ese contexto, quienes sà realizaron al menos un curso online, al ser consultadas sobre las horas a la semana dedicadas al estudio y formación, revelaron que dedican mayor tiempo de estudio que los hombres. Puesto que las que estudian entre 1 a 3 horas representan el 52%, de 4 a 8 horas el 28%; seguido por más de 8 horas, representando el 10%.
“Con este informe esperamos visibilizar una compleja realidad paÃs, junto con impulsar acciones y herramientas para la integración femenina, dado que su aporte al mercado es indiscutible. Por lo mismo, hemos visualizado que estos procesos de digitalización minera e innovación 4.0 permiten emparejar la cancha en esta materia, especialmente en los tiempos actuales, donde se ha demostrado que la capacitación online es una herramienta muy poderosa a la que todas y todos pueden tener acceso desde cualquier lugarâ€, explicó la ejecutiva de Mine-Class.