En su jornada inaugural, el evento internacional Future Energy Summit Chile 2025 reunió a ejecutivos, autoridades, inversionistas y actores clave de la industria energética con el fin de impulsar la transición energética, promover nuevas tecnologías y fomentar el networking.
En el marco del encuentro, se desarrolló el panel titulado “Conversación con líderes: La transformación del sector energético del Cono Sur de la mano de las renovables y el almacenamiento”, en el que distintas voces de la industria analizaron el avance del sector, los desafíos técnicos y regulatorios, y el rol creciente del almacenamiento en la matriz eléctrica. La sesión fue moderada por Kathy Ardila, Commercial Manager de Future Energy Summit, y contó con la participación de representantes de Elecnor, Sungrow, JA Solar, Trina Storage, Atlas Renewable Energy y Huawei.
Ardila abrió la conversación con un panorama general del sector energético chileno, destacando que el país alcanza más de 37.000 MW de capacidad instalada, de los cuales el 69% corresponde a energías renovables. Según expuso, Chile supera los 1.200 MW instalados en centrales fotovoltaicas y 430 MW en eólicas, con una cartera de inversión superior a US$8.700 millones, lo que posiciona al país como un mercado con alto potencial, pero también con desafíos pendientes en infraestructura y regulación.
Transmisión y curtailment
Jaime Bengoa, Country Manager Chile de Elecnor, subrayó que, pese al elevado potencial renovable, el país enfrenta un obstáculo estructural: la falta de capacidad de transmisión y el creciente curtailment. Destacó que, mientras la generación renovable avanza aceleradamente, la construcción en transmisión apenas alcanza 174 km actualmente en desarrollo, cifra insuficiente para un territorio de más de 6.000 km de extensión.
Bengoa enfatizó que la expansión del almacenamiento permite mayor eficiencia operativa, adelantando que los objetivos del sector, originalmente fijados para 2050, podrían cumplirse hacia 2027.
Vicente Walker, Head of Trina Storage LAC, complementó el análisis al afirmar que, si bien los proyectos del Estado y las licitaciones de capacidad generan innovación, el sector enfrenta marcos normativos distintos en cada país del Cono Sur. Según dijo, esta variabilidad dificulta replicar modelos y ralentiza la escalabilidad del almacenamiento en la región.
Felipe Riveros, Product Manager de Huawei, advirtió que el sistema chileno está tensionado por la disminución de fuentes síncronas, esenciales para la estabilidad de la red. Añadiendo que el país ya experimentó episodios de inercia insuficiente y que la Comisión Nacional de Energía inició procesos para redefinir la operación y las señales de mercado que permitan integrar el almacenamiento de manera segura.
Almacenamiento
Desde el lado de los proveedores tecnológicos, Marcos Donzino, Head of Sales South Latam de JA Solar, sostuvo que el almacenamiento se consolida como un producto cada vez más versátil, con distintas aplicaciones según el mercado: soporte de red en Argentina, optimización en sistemas con congestión en Chile o soluciones rápidas para aliviar limitaciones de transmisión. Declaró que estas tecnologías abren nuevas oportunidades de ingresos y exigen un ecosistema de proveedores capaz de responder a la demanda creciente.
Gonzalo Feito, Andean Region Director de Sungrow, coincidió en que Chile avanza significativamente en generación solar y eólica, pero aseguró que ahora el desafío recae en los fabricantes, llamados a garantizar estabilidad y confiabilidad. Explicó que ya se construyen parques 100% solares con almacenamiento incorporado y que la industria debe enfocarse en fortalecer normas y estándares para permitir una integración más segura.
Uno de los análisis más críticos vino de Alfredo Solar, Regional Manager Chile y Cono Sur de Atlas Renewable Energy, quien argumentó que el crecimiento acelerado del almacenamiento podría perder fuerza en los próximos años. Según planteó, los modelos actuales generan beneficios para actores que no necesariamente invierten en baterías, y los ingresos basados en arbitraje y pagos por potencia tienden a diluirse con el aumento de capacidad instalada. Sostuvo que, sin ajustes regulatorios que equilibren los incentivos, el entusiasmo por instalar nuevas baterías podría agotarse, tal como ocurrió anteriormente con la expansión fotovoltaica.
Solar enfatizó que el éxito futuro del almacenamiento depende de contratos de largo plazo que otorguen certidumbre a los inversionistas, lo que a su juicio sigue siendo un desafío en un mercado chileno con demanda estable y ciclos irregulares de licitaciones de suministro.
Asimismo, Bengoa destacó que Elecnor avanza en proyectos fotovoltaicos en Chile y en otras iniciativas en Colombia, Perú y Brasil. Sin embargo, advirtió que los retrasos ambientales, los cambios en plazos y los riesgos de costo pueden comprometer la viabilidad de ciertos desarrollos.