(El Mercurio) Los dos últimos años del gobierno de la Presidenta Michelle Bachelet, 2017 y 2018, serán los más complejos en materia eléctrica de las últimas décadas. No solo porque los precios de la electricidad seguirÃan altos, sino también porque el paÃs se enfrentará a una coyuntura que ya vio en 1998: la posibilidad de apagones por fragilidad del sistema y falta de generación. Por eso la Agenda Nacional de EnergÃa que prepara el ministro Máximo Pacheco Matte contiene medidas urgentes para sortear esa emergencia, que además se avizora se producirá en pleno proceso electoral.
El vehÃculo para impedir el colapso es la Agenda Nacional de EnergÃa, que el Ejecutivo presentará este mes y en la cual trabaja con extremo sigilo. Aunque el plazo interno es tenerla lista en los primeros 15 dÃas de mayo, en el Ministerio de EnergÃa prefieren no comprometer una fecha más concreta. Desde Arica a Punta Arenas, Pacheco y su equipo han recorrido el paÃs socializando algunas ideas y recabando otras para incorporarlas en la polÃtica nacional de energÃa, que se pondrá en marcha en 2015.
“Esta agenda no puede ser otro texto técnico más que quede olvidado en el estante”, comentan desde esa cartera, respecto a la necesidad del “diálogo social”.
¿Qué medidas contemplará el anuncio? Van desde medidas para acelerar la entrada en operación de nuevas centrales o ampliar las existentes, mecanismos de ahorro compensado, hasta medidas para incentivar los paneles solares en viviendas.
Más energÃa renovable
En el plan del Ejecutivo hay medidas para que la carencia energética se sienta menos en los sectores residenciales, como extender el incentivo a la instalación de paneles termosolares en vivienda -trascendió que hasta por lo menos el año 2020-, e incluir esta tecnologÃa en el subsidio habitacional, para que con estos paneles se pueda calentar agua o generar luz dentro de la casa. Esta es una ayuda que se canaliza a través de las constructoras y que de implementarse ayudarÃa a aquellas empresas que edifiquen viviendas sociales. El subsidio partió en 2010 y duró hasta diciembre de 2013. ConsistÃa, en esa primera versión, en el financiamiento total de los paneles solares en viviendas de hasta 2.000 UF, un beneficio de 40% en inmuebles de hasta 3.000 UF y de 20% en propiedades entre 3.000 y 4.500 UF.
En cuanto a la producción de electricidad, hay disposiciones para contar con más generación eléctrica, como hacer un catastro de qué proyectos se pueden hacer y ampliar en el corto plazo, con una suerte de fast track eléctrico. Hoy en el Sistema Interconectado Central (SIC), los proyectos en calificación ambiental totalizan 4.502 megawatts (MW), con una inversión de US$ 9.486 millones, mientras que en el Sistema Interconectado del Norte Grande (SING), las centrales hoy en evaluación podrÃan generar 2.513 MW, con una inversión de US$ 4.347 millones.
En este aspecto de aumentar la oferta también se incluye, dicen en el ministerio, en “hacer un sistema de compras coordinadas de gas natural licuado (GNL) en volúmenes atractivos para encontrar mejores ofertas de precios, para reducir la potencial escasez de energÃa en el perÃodo 2016-2018”.
Hoy el mayor terminal gasÃfero del paÃs -Quintero- compra solo para sus socios, Endesa, Metrogas y Enap, aunque estas empresas pueden vender a terceros. Pero si se sumaran todos los clientes potenciales, una compra coordinada a nivel internacional podrÃa lograr un precio más barato del gas, dicen en EnergÃa.
También la agenda considerarÃa disposiciones para aumentar la eficiencia y el ahorro energéticos. Aquà la idea es bajar el nivel de consumo para que implique ahorros en el corto plazo. Y es que en el Norte Grande la demanda crecerá en 2014 sobre 10%, mientras en el centro-sur alrededor de 4%, según la consultora Systep. El Gobierno quiere implementar sistemas de compensación de consumo -es decir, que el ahorro se devuelva en dinero-, además de hacer cambios tecnológicos en casas y empresas para gastar menos luz.
¿Nuevos actores?
Un tema que es de más largo aliento, pero que preocupa al ministro Máximo Pacheco, es la gran concentración en el mercado de la generación. “Es un oligopolio”, ha reclamado. “Tres empresas (Endesa, AES Gener y Colbún) generan el 90% de la energÃa del SIC”, dicen en EnergÃa.
Una estrategia clave para la entrada de nuevos actores al segmento de generación en el mercado eléctrico es que accedan a contratos de largo plazo para el suministro de energÃa a clientes regulados, a través de empresas distribuidoras de energÃa. Hoy el Gobierno está revisando cómo incentivar el ingreso de nuevas compañÃas con proyectos nuevos con cambios en los plazos, la división en bloques y otras medidas.
El ministro Pacheco y sus técnicos también tienen en vista dos reformas a nivel de industria. Una es un proyecto para facilitar la interconexión entre las dos grandes redes, el SIC y el SING, y lo otro, una reforma a los centros de despacho (CDEC), que son las entidades que indican qué centrales operan y por cuánto tiempo y que son integradas por las propias empresas.
Todas estas medidas intentarán evitar el colapso de los próximos años, porque como sostiene Bernardo LarraÃn Matte, presidente de Colbún, “no se han ingresado suficientes proyectos de generación para abastecer la demanda de los próximos diez años si es que sigue creciendo a las tasas actuales” (ver nota relacionada).
También hay cambios, como la planificación participativa en la polÃtica energética, que el Gobierno señala que es un estándar aplicado en diversos paÃses de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).
Otros aspectos que están en el plan del Gobierno -ya sea en la agenda o la polÃtica energética-, son mejorar la regulación de la transmisión eléctrica, aumentar el uso de energÃas renovables no convencionales (ERNC) y reforzar los programas de eficiencia energética, fijando normas mÃnimas para iluminación, motores, refrigeradores, construcción pública, entre otros.
En el caso de las renovables, la idea del Gobierno es que la planificación territorial incluya el fomento de cierto tipo de energÃas, como solar en el norte; hÃdrica en el sur y eólica en todas las áreas con potencial.
“Este modelo no cumple su objetivo”
“Con el actual déficit energético, resulta aún más urgente que el Estado juegue un papel relevante en la planificación, regulación y gestión del sistema”, dice el Ministerio de EnergÃa. “Cuando se creó este modelo, se fijaron tres objetivos: operación económica, seguridad de abastecimiento y uso de energÃa limpia. Hoy nada de eso se cumple: la energÃa es cara, no sabemos si en el corto plazo el sistema podrá hacerse cargo del alza de la demanda y la matriz no es sustentable”, dicen en la cartera.
El mismo Pacheco señaló esta semana, en un multitudinario taller para preparar la polÃtica energética, que “la compleja situación que vive el paÃs en materia energética requiere del concurso de todos y el Estado tiene la misión de encauzar, dirigir y canalizar las distintas y legÃtimas posiciones”.
Asà las cosas, ya se sabe que la Agenda incorporará un papel más activo del Estado, tanto en la planificación, como en la regulación y en generar incentivos para mayor competencia y el desarrollo de una matriz energética más sustentable y diversificada, explican en el ministerio comandado por Máximo Pacheco.
¿Molesta este giro a las empresas? Por lo menos no al grupo Matte. “Yo creo que el Estado debe ser más activo, en particular en la articulación de las distintas visiones”, dice Bernardo LarraÃn.
Inspiración: Suiza, Nueva Zelandia y Canadá
El ministro Pacheco y su equipo de EnergÃa se han inspirado en paÃses como Suiza, Nueva Zelandia y Canadá para definir un nuevo modelo energético para Chile.
“Luego de atravesar dilemas homologables a nuestra situación actual, estos son paÃses que establecieron un modelo de planificación pública que cuenta con legitimidad social”, detallan en su cartera.
En el caso de Suiza, su estrategia está definida desde 1990 en su Constitución PolÃtica, donde se precisa que la energÃa debe generarse en forma segura, económica, eficiente y ecológicamente responsable. Más de la mitad de su electricidad es hidroeléctrica y un 40% es nuclear, pero en 2011, a raÃz del desastre de Fukushima, se estableció un programa para terminar con este tipo de energÃa antes del 2050.
Nelson Muñoz, country manager de la compañÃa australiana Origin Energy, cuenta que en Nueva Zelandia -donde operan tres centrales geotérmicas- las comunidades maorÃes poseen los derechos del uso del territorio y que, por ejemplo, explotan el potencial geotérmico del paÃs seleccionando ellos a las empresas que operan en sus tierras.
En cuanto a Canadá, se trata del quinto mayor productor de electricidad del mundo, buena parte de la cual se exporta a Estados Unidos. El 54% de su generación es hidroeléctrica y un 31% es termoeléctrica. Aunque es un gobierno federal, son las provincias las que definen cómo y qué fuente energética explotar.
“Cuando se creó este modelo, se fijaron tres objetivos: operación económica, seguridad de abastecimiento y uso de energÃa limpia. Hoy nada de eso se cumple: la energÃa es cara”, dice el Ministerio de EnergÃa. Bernardo Matte acerca del futuro de HidroAysén: “Vamos a esperar la polÃtica energética del Gobierno”
Paralizado desde hace dos años, el mayor proyecto hidroeléctrico del paÃs, HidroAysén, seguirá congelado. Eso debido a que el grupo Matte, socio junto a Endesa en la iniciativa de 2.750 MW, definió que esperará a que el gobierno de la Presidenta Michelle Bachelet haga pública su polÃtica energética para decidir qué hará. Bernardo Matte, ex presidente de Colbún y hoy director, dijo: “Vamos a esperar la polÃtica energética que el Gobierno va a plantear para poder dar una opinión sobre HidroAysén”. Y detalló que “es un proyecto que, por su magnitud, requiere de consensos nacionales y, mientras esos consensos no existan, no vamos a seguir avanzando”.
HidroAysén fue aprobado en su calificación ambiental en el anterior gobierno de Michelle Bachelet, pero fue objeto de numerosas reclamaciones ante el Consejo de Ministros. En la presidencia de Sebastián Piñera, tales reclamos fueron analizados solo en los últimos dÃas de mandato, cuando se decidió resolver 17 de 35 de estas consideraciones, solicitando estudios adicionales. Eso fue invalidado por el nuevo gobierno en marzo de este año, que se dio un plazo de 60 dÃas para determinar la suerte del proyecto.