(El Mercurio)  “Es un centro de excelencia que no se puede perder”. Con esas palabras el subsecretario de MinerÃa, Ignacio Moreno, explica cuál es el camino a seguir que está tomando su cartera en el caso del Centro de Investigación Minera y Metalúrgica (CIMM).
El centro habÃa alcanzado a cumplir 42 años de vida, hasta que en 2012, y por unanimidad, su consejo directivo aprobó el cese de sus actividades operacionales.
Y la idea del Gobierno es revisar ese proceso y, quizá, reponerlo.
Eso sÃ, el subsecretario Moreno dice que aún no hay ninguna decisión de reactivación del CIMM, sino que se reunieron con el consejo directivo y detuvieron el proceso de disolución jurÃdico de la entidad, comenzando con una auditorÃa -“para tranquilidad de todos”- de los procesos de disolución de la empresa y la venta de su terreno.
La auditorÃa, espera Moreno, estarÃa lista antes de fin de año.
El CIMM en la práctica sigue funcionando, pues su laboratorio más importante se radicó en la Universidad Adolfo Ibáñez, funciona con dinero estatal y con maquinarias entregadas en comodato por el Estado, en el Centro de EcotoxicologÃa de Metales.
“El interés es darle continuidad a ese laboratorio, o en la universidad o buscar otra alternativa”, explica Moreno, quien dice que en el corto plazo se mantendrÃa en la universidad, pero su futuro en el mediano plazo aún no está definido.