El Ministerio de Energía destacó el impacto que tendrá, para el desarrollo productivo y la actividad empresarial de la Región de Ñuble, el inicio del proceso de licitación para las nuevas Subestaciones Punilla y Quinchamalí, obras estratégicas para fortalecer la infraestructura energética regional.
Desde la cartera, el subsecretario de Energía, Hugo Briones, subrayó el avance de este proceso como acciones que buscan reflejar el compromiso del Gobierno de acompañar el crecimiento económico, fortalecer la competitividad regional y generar mejores condiciones para la inversión y el empleo local.
“Celebramos la licitación de las obras de transmisión asociadas a las subestaciones Punilla y Quinchamalí, que robustecerán el sistema de transmisión de las localidades. Lo cual es primordial, puesto que, efectivamente, se requiere un fortalecimiento en la calidad y continuidad del servicio para todos nuestros habitantes de la región. Como Gobierno del Presidente, José Antonio Kast, celebramos esta medida y la impulsamos con decidida fortaleza y deseamos el mejor de los éxitos”, destacó el subsecretario Briones.
A su vez, el delegado presidencial de Ñuble, Diego Sepúlveda, afirmó que “este llamado a licitación es un paso concreto para fortalecer la infraestructura energética de Ñuble. Estas subestaciones no sólo permiten asegurar un suministro eléctrico más confiable, sino que también abren oportunidades para la inversión, el empleo y el desarrollo productivo, especialmente en nuestras comunas y sectores rurales”.
Este proceso, se trata del primer llamado a licitación realizado en el país bajo el mecanismo de “obras necesarias y urgentes”, incorporado por la nueva Ley de Transición Energética, impulsada por el Gobierno para acelerar inversiones clave y responder de manera oportuna a brechas históricas de infraestructura eléctrica en los territorios.
Proyectos
Las subestaciones Punilla, en la comuna de San Carlos, y Quinchamalí, en Chillán, consideran una inversión referencial total de U$28,6 millones y permitirán fortalecer y mejorar la seguridad, continuidad y capacidad del sistema eléctrico, aspectos fundamentales para el desarrollo productivo regional.
Estas obras surgieron desde el Plan Especial Ñuble, estrategia surgida a partir de un trabajo articulado entre el mundo público y privado regional, para destrabar proyectos productivos y potenciar el crecimiento de la región.