(Pulso) Hasta la semana pasada el alza del cobre era vista como una respuesta especulativa y de corta duración. El aumento de 14% que registra el metal desde la elección de Donald Trump como presidente de Estados Unidos carecÃa de fundamentos más allá de las expectativas de un mayor estÃmulo fiscal de parte del republicano. El salto del commodity llevó a algunos incluso a ajustar sus pronósticos, aunque no de manera drástica.
Sin embargo, Goldman Sachs mejoró ayer su visión para el metal citando razones fundamentales: espera una escasez en el mercado del metal por 180 mil toneladas durante 2017, una visión más positiva considerando que antes apostaba por una sobreoferta de 360 mil toneladas.
En este escenario, proyecta que el cobre subirá hasta los US$2,8 la libra (US$6.200 la tonelada) durante los próximos seis meses, un nivel 7,7% más alto al cierre de ayer. Previamente, Goldman Sachs apostaba a que el metal caerÃa 2,17% en el próximo semestre.
“El alza en los precios del cobre a lo largo de los dos meses anteriores ha supuesto un fuerte contraste con nuestras expectativas a la bajaâ€, comentan los analistas del banco de inversión, según Bloomberg. “Es probable que los avances de fundamentos materialmente más sólidos que han contribuido a esta subida de los intereses especulativos sustenten un entorno más alcista para el precio del cobre, durante al menos la primera mitad de 2017â€, agregaron. El banco pronostica que el suministro minero mundial decaerá 0,4% en 2017, en comparación con una predicción anterior de un crecimiento del 1%, mientras que la demanda aumentarÃa 2,2%.
Sin embargo, a largo plazo Goldman Sachs sigue cauteloso. “Es importante enfatizar que estamos ante una subida cÃclica en medio de un mercado secularmente bajistaâ€, dice la entidad citando la menor inversión que impulsarÃa China.