(Pulso) Si el miércoles fue el Consensus Forecasts, ayer llegó el turno de Goldman Sachs de mostrar su pesimismo sobre las perspectivas de nuestro paÃs. El banco estadounidense anticipó que la economÃa chilena se expandirá apenas 2,5% el próximo año, el menor crecimiento de la Alianza del PacÃfico, apenas un dÃa después de que el Consensus Forecasts recortara la proyección de avance para el paÃs desde 3,1% a 2,9%.
“Desde el punto de vista macroeconómico, 2014 ciertamente no fue uno de los mejores momentos de Chileâ€, recalca el informe titulado ‘Latinoamérica 2015-18: de vuelta a la vieja normalidad’, encabezado por el economista jefe para la región, Alberto Ramos. “Esperamos que la economÃa recupere algo de impulso y evolucione en un pie más fuerte, gracias al estÃmulo fiscal y monetario y a un favorable efecto baseâ€, destacan los economistas para Chile. Sin embargo, las perspectivas de corto plazo están “lejos de ser inspiradorasâ€, afirman. Sus proyecciones son de un modesto 2,5% para 2015, tras un 1,7% este año, antes de converger gradualmente hacia 3,7% en 2017. La cifra está muy por debajo de la última proyección del banco central, de entre 1,75% y 2,25% para este año y entre 3% y 4% el próximo.
De todas maneras, los analistas de Goldman plantean que en el tercer trimestre Chile ya habrÃa tocado fondo. La economÃa chilena creció 0,8% entre julio y septiembre en comparación con el mismo perÃodo del año anterior, debido a la caÃda de la inversión (9,9%). Pero ya desde el cuarto trimestre se pronostica un avance de 1,3%, seguido de un 1,2% en el primer trimestre del próximo año hasta 3,3% en los últimos tres meses de 2015.
Según explican, la demanda doméstica debiera recuperarse de manera moderada el próximo año tras contraerse en 2014, impulsada por la estabilización de la inversión y el incremento en el gasto del gobierno, que contrarrestarÃa la actual desaceleración en el consumo privado. A su juicio, el sector externo también debiera entregar un impulso suave a la economÃa local el próximo año, en gran parte debido al débil desempeño de las importaciones.
Influencia reformista
Según el banco, quizás el cambio más relevante respecto del panorama macroeconómico en comparación con 2014 se relaciona con las dinámicas de inflación. Esperamos que la inflación converja a la meta de 3% hacia fines del próximo año tras cerrar 2014 a un 5,2%. La débil demanda doméstica y la brecha de producción cada vez más negativa debieran ayudar a contener los precios de los servicios y de los bienes no transables. Ante esto, esperan que el central mantenga la tasa en 3% hasta fines de 2015.
Pero sà advierten por la agenda reformista del gobierno de Michelle Bachelet. “El panorama macroeconómico de Chile podrÃa verse fuertemente influenciado por la implementación de la agenda de reforma institucional de Bacheletâ€, destaca el informe, agregando que hacia 2015 la agenda legislativa debiera estar dominada por una reforma al mercado laboral y probablemente otras transformaciones institucionales de gran envergadura. “La incertidumbre asociada a la perspectiva de cambios institucionales significativos podrÃa no ser un buen vaticinio para los ‘animal spirits’ en la economÃa, reforzando las actitudes defensivas y potencialmente retrasando la recuperación en la demanda doméstica. Una positiva resolución de esas fuentes de incertidumbre, por otra parte, probablemente contribuirá a un rebote más expedito en el crecimientoâ€.
Pesimismo para la región
De todas maneras, el banco tampoco es optimista respecto de la región. “Lo que es particularmente notable es que los paÃses en la pista rápida -Chile, Colombia (3,5%), México (3,5%) y Perú (3,6%)- se moverán a una velocidad mediocre y lenta en términos absolutos. Mientras, en la pista lenta, Argentina y Venezuela probablemente se contraerán, mientras Brasil avanzarÃa apenas 0,7%.