(Pulso) Es la empresa de construcción minera más grande de América Latina y la constructora más antigua de Perú. Graña y Montero (GyM) – el holding de 25 empresas de servicios de ingenierÃa e infraestructura- tiene presencia en seis paÃses de Latinoamérica, una capitalización bursátil que para el cierre de 2013 fue de US$2.363 millones y utilidades que llegaron a US$117.628 millones.
El conglomerado se abrió en julio del año pasado a la bolsa de Nueva York, con el fin de expandir sus proyectos inmobiliarios y de infraestructura. Hoy es la única empresa del ramo que cotiza en la bolsa de Lima. Y no descansa en sus planes por nuevos proyectos. Hoy vuelve a poner su atención en nuevas oportunidades de concesiones en Chile- donde ya tiene presencia- con el foco puesto en el sector energético y de infraestructura.
El director ejecutivo del conglomerado, Hernando Graña, dice que GyM está apostando a consolidarse especialmente en los paÃses de la Alianza del PacÃfico, pues, a su juicio, queda mucho por hacer en materia de construcción e infraestructura.
“Creo que la inversión peruana en Chile va a mejorar y va a haber mejor fluidez no sólo desde Perú a Chile, sino también de Chile a Perú. Estamos invirtiendo para servir a todas las empresas mineras de ambos paÃsesâ€, explica en entrevista con PULSO, en el marco de la participación de la empresa en Expomin 2014.
La inversión de GyM en Chile ha crecido fuertemente en los últimos tres años, especialmente en el sector de la construcción, en lÃnea con la estrategia corporativa de regionalización: en 2011, el grupo compró a Endesa la totalidad de acciones que mantenÃa en la CompañÃa Americana de Multiservicios Limitada (CAM), enfocada en el sector eléctrico y con operaciones en Colombia, Brasil y Perú. En los dos años siguientes realizó dos grandes adquisiciones de empresas chilenas ligadas a servicios en obras civiles y mineras: en noviembre de 2012 compró el 74% de las acciones de Vial y Vives y a mediados del año pasado adquirió el 100% de la participación en la firma DSD Construcciones y Montajes, ambas constructoras en el área de minerÃa.
El panorama minero no está fácil en Chile por la sequÃa, los altos costos energéticos y de producción y ahora la reforma tributaria. ¿Qué oportunidades ven Chile en estos momentos?
Aquà todavÃa hay muchÃsimo por hacer en infraestructura y en el área energética. En minerÃa aún hay muchos proyectos que continuarán, de repente a un paso más lento, pero seguirán avanzando. Y estaremos listos para poder ayudar en lo que respecta a ingenierÃa y construcción de todos esos proyectos.
¿Hay planes de expansión? ¿Cuáles son sus perspectivas de crecimiento de aquà al 2020?
Es un poco difÃcil decir hacia dónde vamos para el 2020. Pero nuestra idea es crecer en la Alianza del PacÃfico, tanto en Chile como en Colombia, y actuar en el resto de los paÃses de Latinoamérica puntualmente por proyecto o por paÃs. Por ejemplo, en Panamá tenemos inversiones en un proyecto minero de oro en Guyana Británica. Por lo tanto, en el resto de Latinoamérica no vamos a seguir puntualmente hasta que no podamos avanzar de acuerdo al mercado.
¿Cómo observan el mercado inmobiliario? Los paÃses en que ustedes operan, Chile, Colombia y Perú están creciendo rápido aquà y algunos incluso han hablado de riesgo de burbuja.
En el sector inmobiliario sólo actuamos en Perú. No está en nuestros planes avanzar a otros paÃses en este rubro. Es un negocio bastante local, por lo que preferimos mantenernos en nuestro paÃs. Lo manejamos de manera bastante conservadora.
GyM opera concesiones en infraestructura vial bastante exitosas, como la lÃnea 1 del metro de Lima. ¿Qué falta por hacer en esta área en la región?
En Colombia, Perú y Chile queda muchÃsimo por hacer. En Colombia en este momento hay entre 15 a 20 proyectos de concesión de carreteras y estamos participando en algunos de ellos. En Perú siempre estamos presentes en los proyectos de infraestructura, acabamos de presentarnos en el aeropuerto de Chinchero, en Cuzco. En Chile también queda mucho por hacer y estaremos atentos a los proyectos de concesión en los que podamos participar.
¿Y cuáles son los mayores desafÃos en el tema infraestructura?
El problema principal es el tiempo que toma desarrollar un proyecto de concesión y luego la forma en cómo se estructura. Hay que entender que es difÃcil, porque tiene que ser aprobado y aceptado por la mayorÃa de la población. Luego, una vez que esté aceptado, pienso que los paÃses deberÃan ser más agresivos en expandir los proyectos y crear planes de mayor tamaño.
¿Qué quiere decir?
Tengo socios inversionistas y fondos de inversión que esperan proyectos más grandes. De esa forma se podrán desarrollar más rápido. En lugar de hacer 20 proyectos de 20 carreteras, habrÃa sido mejor hacer, en Colombia por ejemplo, 10 proyectos el doble de grandes. Sà hubiera habido apetito para ello.
¿Y por eso apuestan?
Estamos apostando por que va a haber ese entendimiento de que se van a generar proyectos más grandes de lo que son hasta ahora. Vamos a tratar de ganar algunos de ellos.
Este es un año electoral en América Latina. En Colombia se avecinan las presidenciales. ¿Cuánto influyen los gobiernos en sus planes de inversión?
No creo que las elecciones colombianas afecten mucho el desarrollo de estos planes en infraestructura, porque todos los candidatos apoyan la inversión en este sector. Es algo aceptado especialmente por los tres gobiernos de Chile, Colombia y Perú, no asà en otros paÃses de la región.
Ya que planean enfocarse en los paÃses de la Alianza del PacÃfico. ¿Hay planes de expansión hacia México?
SÃ, es posible. Paso a paso se llega lejos. Estuvimos un tiempo en ese paÃs por lo que conocemos el mercado. Vamos a verlo.