(Diario Financiero) “Los gobiernos latinoamericanos deben aprovechar el contexto de crisis internacional para fortalecer las estructuras productivas y superar los problemas de heterogeneidad estructuralâ€, concluye un estudio sobre las Perspectivas Económicas de América Latina 2013 elaborado en conjunto por la CEPAL y el Centro de Desarrollo de la OCDE, que se publicó la semana pasada.
La región enfrenta un escenario de mediano plazo complejo: la menor demanda externa pondrá al descubierto las limitaciones del actual patrón de crecimiento basado en la escasa incorporación de valor agregado y la exportación de recursos naturales en muchos paÃses de la región.
Conscientes de la oportunidad de crecer como potencia competitiva tras la incertidumbre económica internacional, los paÃses de la región han focalizado sus esfuerzos en proyectos de infraestructura. Según un levantamiento de DF Unidad de Inteligencia, Colombia, Perú, Chile y Brasil tienen un potencial de inversiones en infraestructura de US$ 500.832 millones de aquà a 2021, monto que se reparte en proyectos de transporte, urbanismo, telecomunicaciones, agua y saneamiento, infraestructura hidráulica y vialidad interurbana, en su mayorÃa, de ámbito público-privado y abierto a inversión extranjera.
Aunque las prioridades de reformas dependen de cada paÃs, los cuatro deberÃan depositar buena parte de sus esfuerzos, con US$ 174 mil millones, en la implantación de proyectos de carreteras, puertos y aeropuertos. La importancia de la conectividad entre los centros de producción de carga con los puertos es clave para elevar la productividad y mantener los estándares de crecimiento económico, señalan desde los distintos paÃses.
Inversión estimada por paÃses
El gigante brasileño invertirá US$ 310 mil millones en transporte, urbanismo y energÃa, según datos oficiales del gobierno de ese paÃs. En este último sector la inversión será de US$ 150 mil millones frente a los US$ 80 mil millones para las otras dos partidas, respectivamente.
Los proyectos tienen como objetivo resolver dos problemas de la economÃa brasileña: “La baja calidad de nuestra infraestructura y la baja tasa de inversiónâ€, explica MaurÃcio da Costa Carvalho, agregado de Comercio, Inversiones y Turismo de la Embajada de Brasil en Chile.
“Para mantener un crecimiento sostenible del 4 – 5%, el paÃs necesita de una mejora importante de sus infraestructuras, lo que también incrementa la tasa de inversión y tienen impacto positivo en el PIBâ€, agrega.
El concepto principal de las nuevas licitaciones -que se espera estén adjudicadas a 2014- consiste en crear ejes logÃsticos que mejoren la conexión entre los centros productores industriales y agrÃcolas con los principales centros consumidores y exportadores. Los proyectos en transporte son esenciales porque mejoran la competitividad y la producción, disminuyendo costos que, para Da Costa, son injustificables. Además, los proyectos del rubro incrementan la tasa de inversión en la relación al PIB (que en Brasil está alrededor de 17%) lo que garantiza un crecimiento más sostenible (cerca del 4%) y con menos inflación.
De hecho, el gobierno anunciará en los próximos dÃas nuevas concesiones para aeropuertos y puertos, con el objetivo de superar algunos de los cuellos de botella más significativos para el desarrollo brasileño, asegura el experto.
“Hay algunos proyectos que son especialmente relevantes por el monto de la inversión, como la construcción de Belo Monte (hidroeléctrica de 11,2 GW); las concesiones de los Aeropuertos de Guarulhos, Viracopos y Brasilia; la futura licitación del Tren de Alta Velocidad entre Campinas-São Paulo-Rio de Janeiro (por US$ 20.000 millones); la pronta subasta de nuevos bloques del Pre-Sal; y las inversiones en petróleo y gas en el Pre-Sal brasileñoâ€, comenta.
Por su parte, se estima que Perú tiene un potencial de US$ 87.975 millones, según cifras de la Asociación para el Fomento de la Infraestructura Nacional. El paÃs vecino deberÃa destinar el mayor monto, unos US$ 32.987 millones, a planes de energÃa, seguido de US$ 20.935 millones para transporte y US$ 19.170 para telecomunicaciones, mientras agua y saneamiento, infraestructura hidráulica y salud reciben un monto marginal.
Miguel Palomino, director gerente del Instituto Peruano de EconomÃa, explica que durante un perÃodo bastante prolongado la inversión, sobre todo la privada, fue bastante limitada, lo que retrasó mucho el desarrollo de los sectores, por lo que se requiere una inversión elevada para poner al dÃa a todos los rubros.
Desde Proinversión mantienen, para el perÃodo 2012-2013, 28 proyectos discriminados, básicamente, en infraestructura vial, aeroportuaria, portuaria y ferrovial. El director de la Dirección de de Promoción de Inversiones de la agencia, Héctor RodrÃguez Piazze, advierte que existe una brecha de infraestructura en telecomunicaciones, agua y saneamiento, infraestructura hidráulica, transporte, energÃa, salud y educación.
En Chile, en tanto, la Cámara Chilena de la Construcción proyectó necesidades de inversión por US$ 47.690 millones, de los cuales US$ 13.257 millones se destinarÃa a proyectos de electricidad.
Aunque no es menor, la inversión del paÃs (US$ 3 mil millones en 2012, que representan cerca de un 3% del PIB, según datos del Ministerio de Obras Públicas) resulta insuficiente para alcanzar niveles de infraestructura de paÃses desarrollados como Corea del Sur, para lo cual habrÃa que invertir un 4% del PIB por año durante 20 años. En cambio, Brasil, Perú o Colombia deberÃan invertir un equivalente al 7% o 6% de su PIB para escalar a los niveles de infraestructura del citado paÃs.
A la cola de los paÃses analizados, el potencial de inversión de Colombia serÃa de US$ 55.167 hasta 2021 según la agencia de Promoción de Turismo, Inversión y Exportaciones del paÃs, Proexport Colombia.
AsÃ, pasarÃan a invertir un 3% del PIB en 2014 frente al menos del 1% que reservaban a este presupuesto en los últimos años, indica Javier Hernández, viceministro de Infraestructuras y Telecomunicaciones de Colombia.
De hecho, en la actualidad tienen en proceso un paquete de concesiones viales por 25 años que copa la mayor parte del presupuesto y en el que los inversionistas privados asumirÃan sólo los riesgos asegurables.
Beatriz Eugenia Morales, vicepresidenta de estructuración de la Agencia Nacional de Infraestructura, comenta que la escasa inversión histórica en transporte afectó al desarrollo de Colombia, que según un Ãndice del Foro Económico Mundial que mide la competitividad en infraestructura de transporte, ocupa el puesto 126 entre 140 paÃses medidos.
Es por ello que la mayor inversión estimada se focaliza en desarrollar proyectos viales, en los que se proyectan montos por
US$ 31.056 millones y que engloban prácticamente toda la infraestructura vial del paÃs. “Para nosotros es crÃtico mejorar la conectividad hacia los centros de producción de carga con los puertosâ€, señala el viceministro. Con esa meta de largo alcance, el ejecutivo colombiano duplicó la inversión en el sector de los
US$ 1.919 millones de 2010 a los US$ 4.332 millones de 2012, los que se volvera a incrementar por dos para 2014, cuando se proyectan US$ 8.061 millones.
Fuente / Diario Financiero