(Estrategia) Con el fin de protegerse de la inflación y de las dudas sobre las finanzas de varios paÃses europeos, los inversionistas internacionales han elegido al oro como refugio para cubrir sus carteras. Ello ha significado un alza en la demanda incrementando en un 9% el valor del metal precioso en lo que va del año, y 3% en agosto hasta los US$1.200 la onza.
En este escenario, según estima BBVA, la cotización promedio de US$1.161 la onza vigente en 2010, escalarÃa a US$1.175 la onza al culminar el ejercicio, mientras que en 2011 alcanzarÃa a US$1.200 la onza.
Las proyecciones de JP Morgan, en tanto, apuntan a un valor medio de US$1.250 la onza para este trimestre y de US$1.275 para el próximo. En la primera mitad de 2011, por otra parte, continuarÃa en niveles elevados (US$1.250 la onza) comparado con los US$973 la onza de 2009, y los US$472 la onza del perÃodo 2000-2008.
¿Burbuja?
Pero, ¿en qué se sustenta este rally? El debate respecto a una eventual burbuja alrededor del commodity se ha activado, al tiempo que la opción de refugio es cada vez más codiciada en vista de la inquietud frente a la renta fija soberana y las divisas europeas. Union Investment, por ejemplo, considera que la subida en el precio no está apoyada por fundamentos sólidos, mientras que analistas de LGT sà los consideran atractivos, aunque aconsejan tomar beneficios en el sector minero del rubro.
Laurence Boyle, de WDB Assetmaster, a su vez, opta por mantener su posición; mientras en Barings han decidido infraponderar ligeramente el insumo, ya que –esgrimen– su comportamiento ha estado muy correlacionado con otros activos de riesgo.
Los más escépticos son los de Legal & General, que “permanecen fuera†y advierten que podrÃa tratarse de la nueva burbuja.
Fuente / Estrategia