(El Mercurio) Son eternos, pero su precio no. Eso es lo que creen los propietarios de joyas japoneses quienes, dice Bloomberg, están deshaciéndose a un ritmo récord de las piezas no deseadas a cambio de efectivo y despachándolas a compradores en China e India.
En un paÃs que no tiene minas y que una década atrás era el segundo mayor comprador, las exportaciones de diamantes usados crecieron 77% este año. Esto, porque muchos apuestan a una baja de precio, pero también se ajusta al plan del Primer Ministro Shinzo Abe de alentar más compras y menos ahorro, en momentos en que el gobierno trata de reactivar una economÃa que todavÃa se está recuperando del estallido de una burbuja de los precios de los activos a comienzos de 1990.